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jueves, 9 de julio de 2009

Fanatismo

Artículo escrito por Sebastià Alzadora en el periódico Avui, día 8 de julio de 2009:

“Si no estuviera, nos lo tendríamos que haber hecho construir con bastoncillos y un cordel. Hace un par de días, José María Aznar, de oficio expresidente de la España Grande, volvió a emerger de las profundidades abismales para transmitirnos un nuevo mensaje de buena voluntad. El hombre del bigote evanescente se dignó a referirse a la nueva ley de educación de Cataluña (LEC para los amigos) y afirmó que se trata de una normativa (…) “hija del fanatismo y del sectarismo”, y añadió que “agrede los derechos fundamentales de las familias y nos empobrece como sociedad, empezando por los que la sufren”. También afirmó que el propósito de la nueva ley no es otro que “erradicar la enseñanza del español en la escuela” y, por si no había quedado suficientemente clara su opinión sobre la cuestión, aún arguyó que “no nos encontramos ante un problema lingüístico, sino ante un problema de violación de los derechos de las personas. Nos encontramos ante un enorme error, que sobre todo pagarán muy caro los niños catalanes”.
Eso del sectarismo y del fanatismo, por si no se había entendido, iba por los partidos catalanes que han hecho posible la aprobación de la ley (PSC, ERC y CiU). Los de los derechos violados, querido lector, somos usted y yo, y sobre todo esos niños condenados a la hecatombe escolar sin piedad ni misericordia. Bien, en todo caso, se le tiene que agradecer al señor Aznar la claridad expositiva y, sobre todo, que acabe de decir aquello que a sus entusiastas camaradas de la prensa se les había quedado en la cabeza (…). En efecto, los periódicos adictos a la España eterna y ultramontana se habían limitado a denunciar que la LEC consumaba la secesión lingüística, o que alejaba Cataluña de España. Aznar habla directamente de violaciones de derechos de las personas, y de niños que mearán sangre. Siempre es un consuelo oír decir las cosas claras.
Aquí, de mientras, pensábamos que la LEC nacía para dar respuesta a los numerosos problemas que padece el sistema educativo catalán, y nos parecía bien que los tres partidos con más representación parlamentaria, tanto en el Gobierno como en la oposición, hubieran sido capaces de ponerse de acuerdo. Deben de ser los efectos del fanatismo, que nos ha cegado.”

jueves, 25 de junio de 2009

Marx y la crisis

Nunca lo había pensado, pero al parecer, la situación actual la predijo Marx 150 años atrás. Sí, sí, increíble pero cierto… Al menos, así lo dice Jostein Gaarder en El mundo de Sofía:


“―Hemos dicho que el capitalista tiene un gran excedente, y utiliza parte del mismo para modernizar la empresa. Pero también se lo gasta en clases de violín. Además, tiene que pagar los costes cada vez más caros de su mujer.

―Sin duda alguna.

―Compra maquinaria nueva, y necesita menos obreros.. Lo hace para aumentar el poder competitivo.

―Lo entiendo.

―Pero él no es el único que piensa así, lo que significa que el sistema de producción es en conjunto cada vez más eficaz. Las fábricas son cada vez más grandes, y se concentran cada vez en menos manos. ¿Qué sucede entonces, Sofía?

―Pues…

―Que se necesitan cada vez menos obreros, lo que significa que cada vez hay más gente en el paro. Por lo tanto, cada vez hay más problemas sociales. Estas crisis son un síntoma de que el capitalismo se acerca a su autodestrucción. Pero el capitalismo también tiene otros elementos autodestructivos. Cuando se sacan ganancias de los medios de comunicación sin que se consiga un excedente suficientemente elevado para mantener la producción a precios competitivos…

―¿Sí?

―¿Qué hace el capitalista, entonces? ¿Me lo puedes decir?

―No, creo que no puedo.

―Imagina que eres la directora de una fábrica. Tienes problemas económicos. No puedes comprar las materias primeras para la producción. Estás a punto de arruinarte. Mi pregunta ahora es: ¿qué puedes hacer para ahorrar?

―¿Bajar los salarios, quizás?

―¡Muy lista! Sí, realmente, esto es lo más inteligente que podrías hacer. Pero si todos los capitalistas fueran tan listos como tú (y, de hecho, lo son), los obreros serían tan pobres que no podrían comprar nada. Decimos que baja el poder adquisitivo. Y entramos en un círculo vicioso. “A la propiedad privada le ha llegado la hora”, diría Marx. Nos hallamos a las puertas de una revolución.

―Lo entiendo.

―Dicho de otra forma: el proletariado se subleva y pasa a ser el propietario de los medios de producción.”


Sólo un comentario al respecto: ¡qué lástima que Marx sólo acertara con la primera parte, y no con las consecuencias! ¿Por qué, ante la crisis que estamos viviendo, todo el mundo se queja y nadie se enfrenta a los verdaderos causantes de la misma?

martes, 23 de junio de 2009

Revisión de la historia

Carta enviada por Santi Mora, de Barcelona, publicada en el periódico Avui, el día 22 de junio de 2009:


“Aquí, en España, hey gente reticente y contraria a hacer una revisión de los hechos históricos junto con sus muertos para recobrar el verdadero sentido de aquello que nos ha pasado y podernos construir un futuro con unos fundamentos sólidos basados en la reflexión profunda de nuestros males o errores. Por eso hay que mirarlos cara a cara sin rehuirlos, ya que negar nuestra historia implicaría negarnos como país, además de cegarnos, de no poder soportar el vernos tal y como somos, principio de madurez y de toda acción franca. Y nosotros no hemos hecho el trabajo prometeico de sacar a la luz las oscuridades de una guerra civil en la que el terror y la muerte infligían un golpe duro a la vida en todos los sentidos. Aquí parece que escogimos el camino de la mortificación, de hacer de España un inmenso campo de concentración, y un laboratorio de pruebas donde se preparó la Segunda Guerra Mundial. Aquí el fascismo y el comunismo se encontraron en un mismo especio e hicieron pruebas de fuerza. Dos elementos que, aunque no eran únicos, constituían un campo de energías y de fuerzas donde las acciones y las reacciones configuraron un mundo nuevo donde no sólo se ponía a prueba la resistencia de las mentalidades, sino que una mentalidad negaba, anulaba y suprimía la otra. El resultado fue una carnicería. Tenemos que aprender de Europa (…). Sólo con este trabajo ha sido posible la reconciliación de los europeos.”

jueves, 11 de junio de 2009

Desconfianza

Artículo escrito por José María Gamundi Planas, de Barcelona, en El Periódico de Catalunya, día 10 de junio de 2009:


“La gran mayoría de los ciudadanos de este país están cansados de tantas críticas y descalificaciones que se han hecho mutuamente PSOE y PP a lo largo de estas elecciones. No han explicado sus propuestas ni su programa político, y si lo han hecho, ha quedado diluido por los continuos ataques verbales entre los candidatos. En cada campaña electoral se nos pide el voto, y un día antes de las votaciones se suplica al ciudadano que no se abstenga de ir a votar.

Pero con sus actitudes, los políticos españoles la única cosa que consiguen es que haya más abstención y más desconfianza en su trabajo. Tienen el consuelo de que en el resto de países europeos pasa lo mismo, pero, si siguen así, al final sólo irán a votarlos sus familiares y amigos.”

Austeridad

Artículo escrito por Manel Mas, de Barcelona, publicado en El Periódico de Catalunya, día 10 de junio de 2009:


“No hace falta que nadie lo diga: estamos en una profunda crisis económica y laboral y, por desgracia, no sólo nosotros, sino también otros países. ¿Y qué hacemos para salir de esta crisis? El Gobierno toma medidas que son insuficientes y la oposición se encarga de aumentar esta insuficiencia, pero todos, al fin y al cabo, recomiendan austeridad. ¿Quién la cumple? Por ejemplo, en el fútbol, el Barça premia a los tricampeones con primas millonarias, y el Real Madrid anuncia fichajes pagando cifras que te marean. Según los criterios de los grandes clubes de fútbol, ¿dónde está, la crisis? Y omito el comentario sobre los sueldos de los políticos, sean cuales sean.”

viernes, 5 de junio de 2009

Abstención

Artículo escrito por Leo Ruiz, de Zaragoza, publicado en el periódico ADN, del día 4 de junio de 2009:


“Sobre la gran abstención en las elecciones europeas, sólo matizar que en el Parlamento Europeo se llegará a elegir entre jornadas laborales de 35 ó 65 horas semanales (ya se votó en contra de las 65), salarios dignos o míseros, vivienda protegida o negocio de pocos, crecimiento sostenible o capitalismo voraz. Dejar que elijan a nuestros representantes los de siempre, que tienen ideas arcaicas y radicales, es una gran falta de sentido común. Recordemos que PP y PSOE han apostado por un país de mano de obra barata y vivienda a precio de estafa que da la espalda a autónomos y pymes. No votar no es castigarles o darles la espalda, es beneficiarles y luego quejarse de ir a peor.”

domingo, 31 de mayo de 2009

Sobre la necesidad de acabar con la Iglesia Católica y sus campañas

“Son varias las razones que nos mueven a querer enfrentarnos tanto con la Iglesia Católica como con sus hipócritas discursos Pro-vida. Más concretamente, nos referimos a su fuerte última campaña propagandística contra la reforma de la ley del aborto, (…) capacidad de decidir que tiene una mujer para tener o no un niño. (…)

En primer lugar, defendemos el aborto (…) porque pensamos que cada mujer, como propietaria intrínseca de su cuerpo, tiene que tener la oportunidad de decidir qué quiere hacer con éste, si quiere o no llevar una nueva vida al mundo. (…)

Contrariamente a lo que argumentan algunas voces, nosotros no vemos el aborto en absoluto como un capricho contemporáneo y todavía menos como un asesinato, ya que pensamos que es preferible evitar llevar una nueva vida al mundo a tiempo que mantenerla en la miseria.

(…)

El segundo motivo está en el hecho de que nos oponemos radicalmente a la escala de valores que promueve la Iglesia Católica en la teoría y la práctica de su doctrina. Uno de estos campos es la represión de los géneros y las diferentes sexualidades que una persona puede adoptar. (…)

Imponen una heterosexualidad obligada , para garantizar que el comportamiento adecuado de una mujer no pueda ir más allá de lo enmarcado dentro de la figura reproductora, donde ésta será la cuidadora y la trabajadora doméstica sometida a los deseos de “su” hombre. El ideal católico de “hombre” será aquél que esconde sus sentimientos, el padre de familia que tiene que adoptar su rol privilegiado patriarcal.

(…)

Otra razón por la que nos posicionamos en contra de los mensajes del pensamiento católico es porque hace refugiar a los creyentes en divinidades inexistentes en el mundo vivo, convirtiéndolos en personas indefensas con una autoestima baja.

(…)

Tampoco debemos olvidar que el Estado destina cada año a la Iglesia católica española un 0,7% (150 millones de euros) para colegios concertados, organizaciones sociales, profesores/as de religión, hospitales e instituciones “de beneficencia”, capillas castrenses en cárceles y cuarteles, patrimonio inmobiliario y artístico, etc.

En el ámbito político, podemos descubrir la participación en actos a favor de la familia tradicional (…) a personajes destacados de los partidos PSOE, CIU y PP, a presidentes Olímpicos y de importantes clubes deportivos, a rectores universitarios y un largo etcétera.

Ejemplos de estos nombres son: Jordi Pujol, Ernest Benach, Joan Clos, Daniel Sirera, Dolors Nadal, Josep Antoni Duran i Lleida (…) y la lista sigue.

Para terminar, otro factor que nos hace posicionarnos frontalmente contra la Iglesia Católica es por los negocios capitalistas y en contra de la vida que tanto defienden, incoherentes en su propio código moral.”


Artículo publicado en el periódico independiente En veu alta, número 1 (junio de 2009)

Otra Europa es necesaria

Éstas son algunas de las propuestas que ICV llevará al Parlamento Europeo:

1. Promover el estudio de lenguas europeas, para preservar la riqueza que representa la diversidad cultural y facilitar el diálogo intercultural. En este sentido, es preciso que las instituciones europeas den ejemplo protegiendo las lenguas regionales no oficiales en la UE. Cada europeo y europea debería hablar dos lenguas europeas además de la materna.

2. (…) Promover el aumento de la inversión pública en universidades y becas.

(…)

6. Implantar un Salario Mínimo Europeo, de por lo menos el 60% de la media de cada Estado miembro para luchar contra la precariedad laboral y facilitar la emancipación de los jóvenes.

7. Prohibir las prácticas no remuneradas con sanciones a los empresarios, y reconocerlas como experiencia laboral. (…)

8. Pedir a las instituciones europeas un seguimiento y la sanción pertinente a las empresas que hagan discriminación entre hombres y mujeres.

(…)

10. Impulsar una directiva europea contra la especulación inmobiliaria.

11. Establecer la educación sexual como obligatoria en los diferentes niveles educativos en todos los Estados de la UE, haciendo hincapié en la diversidad y el respeto por las libertades sexuales.

12. Legalización de todas las drogas en la UE.

13. Implantar una T-joven de tarifa reducida a nivel europeo para el transporte ferroviario internacional, para promover una movilidad sostenible.

15. Destinar fondos comunitarios a la movilidad sostenible en las áreas urbanas más pobladas, impulsando sistemas de uso de bicicleta y ampliando las redes de carril bici.

16. Imponer límites estrictos en las emisiones de GEH de los vehículos, mediante una directiva europea para el sector automovilístico.

(…)

19. Impulsar los referéndums, y hacerlos vinculantes, a todos los Estados miembros, para la ratificación de Tratados y textos jurídicamente similares, para dotarlos de una mayor legitimidad. En relación a estos textos es importante que para su redacción se cuente con Convenciones que recojan las demandas y sensibilidades de los agentes sociales y la sociedad civil. En general, las propuestas de marcos legislativos importantes para la transformación de la UE deberían ser sometidos a consulta popular.

20. Las instituciones de la UE garantizarán la independencia absoluta de los organismos oficiales, de los servicios públicos y de la legislación en cuanto a iglesias e influencias confesionales.

21. Implantar el derecho a voto a partir de los 16 años para las elecciones al Parlamento Europeo, para incrementar y promover la implicación de los jóvenes en la política.

22. Derecho a voto de las personas migradas. (…)

23. Reconocimiento del derecho a la autodeterminación de los pueblos.

(…)

25. Garantizar el aborto libre y gratuito a nivel europeo y regular su práctica.

26. Establecer la violación de los derechos sexuales y reproductivos por parte de cualquier Estado europeo motivo de sanción y, en caso de violación reiterada, de expulsión de la Unión. De la misma forma, pedir el respeto por las libertades sexuales y la garantía de los derechos reproductivos como condición de adhesión a la UE.

27. Establecer en la legislación europea la paridad en las instituciones europeas. El Parlamento Europeo debe dar ejemplo y por eso hay que establecer la obligatoriedad de listas paritarias para asegurar la igualdad en el número de diputados y diputadas.

28. Impulsar un Plan Europeo de Pobreza Cero, para que nadie viva bajo el umbral de la pobreza en la UE en el 2015. (…)

29. Desvincular la UE de la OTAN, dotando a la UE de la capacidad de posicionarse por sí sola en los conflictos internacionales, sin influencia de los EUA.

30. Creación de un ejército europeo, unificando los 27 existentes, como paso previo para la desmilitarización de Europa.

(…)

Extraído de la revista Jovent, número 90 (junio de 2009)

sábado, 23 de mayo de 2009

Desesposados

Artículo escrito por Alfred Bosch en el periódico Avui, edición del domingo 17 de mayo de 2009:


“Muy bien, vamos a suponer que somos independientes. ¿Cómo sería nuestro paisaje lingüístico? Para empezar, me parece indiscutible que el castellano se quedaría a vivir con nosotros. La gente que lo habla hoy en día no dejaría de hacerlo por un cambio político, y los que no lo quieren descubrirían el tesoro que se esconde detrás de la amenaza. Esto sí, es innegable que las actitudes hacia el catalán tendrían que cambiar.

Un día, en Andorra, oí que un operario le decía a otro: “Aquí hablo en lo que haga falta, pero en Barcelona no, porque aquello es España, y yo allí siempre hablo en español”. Sin quererlo, este hombre me ofrecía en bandeja la clave para imaginarme los idiomas en una Cataluña libre. Es obvio que la obtención de un Estado propio no normalizaría la lengua propia de la noche a la mañana (véase el caso irlandés), pero tendría la fuerza suficiente para seguir este camino (véase Israel). Fuerza política, y sobre todo, psicológica.

Por encima de todo, no me veo teniendo que soportar continuamente la bronca permanente sobre los supuestos abusos, excesos o imposiciones que se cometen. Nadie tendría los santos cojones de esposar a unos niños en un cartel porque están aprendiendo la lengua del país. Los que hacen pósters así en Portugal o en Dinamarca acaban en los tribunales acusados de atentar contra la convivencia y la imagen de los niños, y salen ellos mismos esposados. Por cierto, ya que estamos, invito al PP a exportar su exitosa campaña de las esposas a Lisboa –un foco de barbarie inmersora–, y de vuelta, que pasen por Zamora, Salamanca y Vallecas, donde la tiranía monolingüe no tiene frenos.

En un Estado independiente, las competencias exclusivas en lengua, cultura y enseñanza no serían competencias de feria. Si fuéramos soberanos, perderíamos complejos y aprensiones; no tengo ninguna duda de que, por ejemplo, cobraríamos los cursillos de catalán hasta a las grandes estrellas del fútbol. La inmersión lingüística debería ser a la brava, sin burbujas ni boca a boca. Habría que hacerlo a pleno pulmón (desesposados, por suerte). De hecho, ya no lo llamaríamos inmersión, sino simplemente respiración. Sería la acción necesaria para sobrevivir en un país que quiere conservar, como cualquier otro, su propio aire.”

Cosas más importantes

Artículo de Sebastià Alzamora, publicado en el periódico Avui, edición del viernes 22 de mayo de 2009:


“Ayer el AVUI.cat llevaba una noticia y un artículo que, si se leían uno después del otro, tenían su efecto. La noticia se refería a las declaraciones de la vicepresidenta del gobierno de España, María Teresa Fernández de la Vega, quien, sin despeinarse, consideraba que tres años es un término más que razonable para que el Tribunal Constitucional tenga la amabilidad de cargarse el Estatut de Cataluña, y que no nos pongamos nerviosos porque el otro tribunal tiene “otros temas más importantes que tratar”.

Muchas gracias, vicepresidenta, pero no nos merecemos tanta consideración. Supongo que esto debe de ser una muestra de la famosa actitud que los caracteriza a usted y a su jefe, pero, si hubiera añadido un par de insultos explícitos, sus palabras hasta nos habrían gustado más.

Como si hubiera querido responder a la señora Fernández de la Vega, un poco más arriba había un artículo del muy honorable Heribert Barrera, que avalaba las propuestas del señor Carretero (para gustos los colores) y afirmaba que, en vista del panorama, la única salida posible para Cataluña es declarar la independencia. Heribert Barrera preveía, aun así, que esto podía no llegar a complacer el gobierno español, y añadía la consideración siguiente: “Pero, si quisiera impedirlo, tendría que recorrer al ejército y, en este caso, aun habiendo perdido, habríamos conseguido el anhelado objetivo: que Europa y el resto del mundo conocieran las naturaleza de nuestro problema. A partir de aquí, nuevos horizontes serían posibles”.

Con el debido respeto por el señor Heribert Barrera, pero la idea de darnos a conocer internacionalmente por haber sido aplastados por el ejército español no parece en principio muy emocionante, y me cuesta imaginarme qué nuevas líneas se dibujarían después de que esto pasara.

Personalmente, creo que sería más interesante que Cataluña se proyectara en el mundo y que los catalanes proclamaran su libertad como consecuencia de un acto de afirmación y de fe en ellos mismos, y no después de sufrir otro atropello. Que, por otro lado, tampoco hay motivos para esperar que ocurra: como diría la señora Fernández de la Vega, el ejército español seguro que tiene temas más importantes que tratar.”

jueves, 21 de mayo de 2009

La separación entre Cataluña y España

Artículo publicado en 20 minutos Barcelona¸día 19 de mayo de 2009, número 2154:


“Hay gente que constantemente se dedica a aumentar el grado de alejamientos entre los ciudadanos catalanes y españoles. Así se refirió Josep Piqué, entonces presidente del PPC, a la polémica por el anuncio de Plataforma Pro Seleccions Catalanes el 2006, en que un niño no dejaba jugar a otro porque llevaba la camiseta de la selección catalana.

Qué curiosa es la vida, ¿verdad? Ahora estamos delante de un anuncio del PPC donde aparecen un niño y una adolescente esposados y con los ojos tapados. Pero claro, según el PPC, no es lo mismo. El de las selecciones catalanas era un mensaje político, y el suyo es sólo una “reflexión” que demuestra que la LEC no es una buena ley para los catalanes, según Sánchez Camacho.

Bien, pues, en un intento de reflexionar sin emitir ningún mensaje político, les diré que ya está bien, que ya nos hemos hartado. No nos lo creemos. El supuesto acercamiento del PPC a Cataluña del que tanto hablan sólo se explica por la proximidad de las elecciones europeas, y ni siquiera les ha durado un mes desde la visita de Rajoy en Sant Jordi. ¿Y ahora vienen con “reflexiones”, que no mensajes políticos? ¡Anda ya!"

M. Antònia Valls

martes, 7 de abril de 2009

La guerra de las lenguas en España

Extracto de un artículo publicado en Le Monde Diplomatique en septiembre de 2008 (número 155), escrito por Ramón Chao:
"En su última campaña electoral, José Luis Rodríguez Zapatero prometió que de aquí a diez años todos los niños de España sabrían hablar inglés. Para empezar -y no es poco- el candidato socialdemócrata propuso que, antes de cuatro años, el 15% de las asignaturas del sistema educativo español fueran impartidas en inglés. Esta sumisión a la "lengua de los amos" resulta chocante. Porque la actual situación dominante del inglés está ligada al colonialismo británico y, sobre todo, al dominio mundial de Estados Unidos. No sólo el inglés está por todo el mundo, sino que, en el mundo, casi todo está en inglés. En ese contexto, la campaña actual en España contra las lenguas periféricas, abanderada por la derecha y buena parte de la misma socialdemocracia parece más que absurda. Si el castellano está en peligro, es porque el anglo-americano -y no el catalán, ni el euskera, ni el gallego- lo acosa cada vez más."

lunes, 9 de marzo de 2009

La ONU dividida por la homofobia

Artículo escrito por Ardanuy Roca en la revista estudiantil Jovent, número 88:

“Según la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Transexuales (ILGA), organización que agrupa 670 organizaciones de en centenar de países y que lucha por la defensa de los derechos de las personas homosexuales, 86 estados miembros de la ONU castigan las relaciones entre las personas del mismo sexo. Las legislaciones de estos países condenan la homosexualidad con penas de prisión, y en 7 de esos estados ser homosexual está condenado con la pena de muerte. Estos estados donde las relaciones homosexuales se criminalizan con la pena de muerte según sus códigos penales son: Mauritania, Sudán, Yemen, Arabia Saudita, Emirates Árabes Unidos, Irán y Estados del norte de Nigeria. La nueva noticia es que el Vaticano se ha unido a éstos – a quienes tantas veces ha tachado de estados integristas – contra una declaración a favor de la despenalización y contra la persecución de la homosexualidad en el mundo.

La Unión Europea, con la presidencia francesa, en diciembre de 2008 planteó a la ONU hacer una declaración para la despenalización de la homosexualidad en el mundo, firmada por más de 60 estados para darle legitimidad política a nivel internacional. El Vaticano se opuso con la argumentación de que esta despenalización internacional crearía nuevas discriminaciones, como por ejemplo, que los estados que no reconocieran el matrimonio entre personas del mismo sexo serían objeto de “presiones”, o que con esta declaración se discriminaría el matrimonio tradicional. El objetivo de esta propuesta, sin embargo, no era que, por ejemplo, todos los estados aceptaran el matrimonio entre personas del mismo sexo; sin ir muy lejos, en Francia, el Estado que ha presentado la propuesta, a las parejas homosexuales no se les reconoce ningún tipo de derechos. El objetivo de la declaración es que ninguna persona, por el hecho de ser homosexual, sufra penas de torturas, prisión o muerte en ningún país.

El portavoz del Vaticano ha anunciado muy decidido que una minoría de los estados miembros de la ONU se han adherido a la propuesta, mientras que el Estado del Vaticano se ha juntado con una mayoría de Estados que no se han adherido. El Vaticano no está solo, pues; se le tiene que “felicitar”, ya que se ha retratado a sí mismo, alineándose con Estados que, integristas como él mismo, legitiman la homofobia. El Vaticanos e ha agrupado con los Estados que castigan la homosexualidad con penas de prisión y con los Estados que castigan la homosexualidad con la pena de muerte.”

sábado, 28 de febrero de 2009

El comunismo

Tradicionalmente, he oído decir que las formas políticas son prácticamente infinitas, pero que, a modo muy global, podemos clasificar un gobierno en tres etiquetas: fascista, capitalista o comunista.
Ejemplos de fascismo son la España de Franco, la Alemania de Hitler o la Italia de Mussolini: un dictador, con el poder absoluto, gobierna un país de modo totalitario, protegiendo a los ciudadanos, pero sin libertades de ningún tipo.
El capitalismo es fácil de definir, porque es el sistema que rige la mayor parte del mundo occidental actualmente. Está basado en unas grandes empresas, que ganan grandes cantidades de dinero por su propia cuenta. Hay mucha libertad, pero no las mismas posibilidades de llegar al lugar más alto.
Y finalmente tenemos el comunismo, que generalmente consiste en un dictador que elimina las libertades del pueblo, no les da cantidades extraordinarias de dinero, pero se encarga de que nadie muera de hambre y de que todos cobren un sueldo parecido. Ejemplos de este sistema los encontramos en la ex Unión Soviética, Cuba o la China.
Pero para ser un poco más exactos y objetivos, creo que voy a buscar en el diccionario las definiciones de estos tres sistemas:

fascismo. (Del it. fascismo).
m. Movimiento político y social de carácter totalitario que se produjo en Italia, por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial.
capitalismo. m. Régimen económico fundado en el predominio del capital como elemento de producción y creador de riqueza.
comunismo. (De común). m. Doctrina que propugna una organización social en que los bienes son propiedad común.

Si ahora hiciera una encuesta y preguntara a un número determinado de gente qué sistema prefieren, de entre éstos tres, seguramente todas las respuestas irían al capitalismo, y es algo curioso, porque hoy en día todo el mundo se queja del sistema en el que estamos viviendo.
El fascismo actualmente está mal visto, porque en España nos quedó el ejemplo de Franco y no lo quisimos volver a repetir, aunque persiste en algunos países.
El capitalismo no nos gusta y también lo criticamos, pero, en vista de las alternativas, parece lo mejor a lo que podemos aspirar.
¿Y el comunismo? También está mal visto, y si no, fijémonos en lo que hacía Stalin con los que eran contrarios a sus ideales y en sus conocidos gulags.

Ahí está el problema: ser fascista está mal visto, ser capitalista también, y ser comunista, lo mismo. Entonces, ¿qué sistema queremos? ¿O es que tenemos la manía de quejarnos por todo y por todos?
Hoy en día, en un mundo dominado por el capitalismo, el egoísmo, la avaricia, la envidia, la búsqueda de riquezas y la superficialidad, se buscan ideales románticos en los libros, las series y las películas como el amor, la fraternidad, la igualdad y la justicia. Y es curioso, porque, de entre los tres sistemas mencionados, sólo el comunismo, ése que está tan mal visto, promueve la igualdad entre los ciudadanos.

Claro que, ¿quién se atreve hoy en día, con el consumismo y el ansia de bienes que tenemos, a plantear un sistema comunista? ¿Quién se atreve, cuando todos tenemos el ejemplo de las maravillosas películas americanas en las que James Bond, Rambo u otro espía secreto tienen que desmantelar casos de corrupción por parte del gobierno comunista ruso? Y sin embargo, esas mismas películas quieren promover el ideal de solidaridad y altruismo, y muchas veces, el de humildad. Y sobretodo, ¿quién se atreve a plantear el comunismo teniendo como ejemplo a Stalin y sus campos de concentración? Sería como plantear la resurrección de Hitler de entre los muertos.

Bien, señores: en realidad, el comunismo fue ideado por Marx, que habló de la lucha del pueblo y de la opresión ejercida por los burgueses, de la eliminación de la propiedad privada y de la dictadura del proletariado. Claro que esos ideales, a mí y supongo que a mucha otra gente, nos suenan a chino y a siglo XIX. Los trabajadores de hoy en día no sufren las mismas necesidades ni miserias que los de la época de Marx. Todos vivimos mejor hoy, gracias a Dios.

Entonces, todos entendemos por “comunista” a los partidarios de Marx, Stalin o Fidel Castro. Yo, en cambio, estoy segura de que hay muchos comunistas democráticos y respetuosos con la libertad del ser humano. Y si no, ¿qué era el PCE? El comunismo no tiene por qué plantearse como un sistema totalitario; es cierto que hay muchos comunistas dictadores que no dejan emitir opiniones contrarias a su gobierno, pero éstos son los ejemplos que tenemos ahora, porque son los que están al poder.

Finalmente, yo voy a decir que no soy, al menos no en esencia, comunista. Soy partidaria de la igualdad efectiva entre los ciudadanos, pero no de la eliminación de la propiedad privada. Todo el mundo tiene derecho a tener sus cosas, a ser ambicioso y a soñar con hacerse rico (aunque esto está provocado en gran parte por lo que nos ha inculcado el sistema capitalista). Lo único que quiero decir es que solemos mirar al sistema comunista con malos ojos, cuando en realidad, puede ser algo totalmente respetuoso con los derechos individuales y con la libertad del ser humano. No todos los comunistas son como Stalin o Fidel Castro.

A favor del aborto

Artículo escrito por Glòria Ruiz, de Barcelona, en El Periódico de Catalunya del sábado 28 de febrero de 2009:

“A cualquiera de nosotros nos costaría entender que se tenga que ir a la cárcel por evitar que un hijo no pueda tener una vida digna. Y ésta es la realidad: en España hay casi 100.000 interrupciones del embarazo al año, alegando en el 97% de los casos riesgo físico o psicológico para la madre. Si no se alega esta situación, se incurre en un delito penal. La ley reconoce la vejación de violación y deja 12 semanas de gestación para abortar. Se está debatiendo la interrupción del embarazo voluntaria con una frialdad y un cinismo que asustan, ya que no todos disponemos de los mismos recursos, y no por eso somos criminales. Por eso se tiene que revisar la legislación. Las propuestas para despenalizar el aborto son de 14 semanas sin necesidad de justificación por parte de la mujer, y 22 semanas en caso de malformación del feto o riesgos de salud, tanto físicos como psíquicos, para la madre. Las chicas mayores de 16 años podrán decidir libremente.
No vamos a debatir, como hace 25 años, el derecho de decidir de las mujeres. Lo que tenemos que hacer es apoyar el paso que significa la actualización de esta ley. Hay que luchar por un aborto gratuito y despenalizado.”

martes, 17 de febrero de 2009

El rey de España y el niño asesinado

Artículo publicado en el periódico estudiantil Antisistema:

"El rey de España no es mi buen amigo ni tampoco me junto con él por aquello de "dime con quién andas y te diré quién eres". Al fin y al cabo los buenos amigos son una especie en peligro de extinción, amenazada por la sociedad de consumo capitalista neoliberal globalizada, la cual, en su empaño por privatizarlo todo, ha privado a la mayoría de la humanidad de los bienes esenciales para la vida.

Digan lo que digan en los púplitos los monseñores mentirosos e hipócritas, el rey tampoco es mi hermano; al fin y al cabo Dios le eligió para ser rey, y a mí para ser un soberano pendejo. Además, él es de sangre azul; yo no, la mía es como la de mi amiga Norma, que la tiene roja rojita. Por otra parte, él no hace ..pupú como el común de los mortales; según me contaba mi abuela, él pone su mierda envueltica en papel de regalo y perfumada con olorosa fragancia francesa, y la envía a sus amigos, quienes la reciben con mucho alborozo.

Otra razón más para no aceptarlo como amigo es que el rey es un chulo. Yo nunca he podido entender cómo el pueblo español acepta tan tontamente que un rey vividor y toda su familia se lo chuleen de lo lindo, es algo que me parece estúpido, pero bueno, cada quien hace en su patria lo que mejor cree.

(...)

En realidad quieor hablarles del asesinato de Alfonso, de 14 años; homicidio cometido -según dicen- por el rey Juan Carlos de Borbón el 29 de marzo de 1956 (para mayor información ver:
www.aporrea.org/internacionales/n118100.html). Alfonso era el preferido de su padre, el conde de Barcelona Juan de Borbón, y según algunos allegados a su entorno, iba a ser elegido para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de España. Para la fecha del asesinato, el actual rey contaba 18 años de edad y era un distinguido cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, contaba con una amplia e intensiva instrucción militar y era experto en el uso y manejo de toda clase de armas ligeras.
Aquel fatídico día, Alfonso estaba solo con su hermano Juan Carlos de Borbón en una habitación, de pronto un tiro procedente del arma de éste le impactó en la cabeza y cayó muerto. La dictadura de Franco se encargó de presentar aquel sangriento hecho como un accidente. Después Juan Carlos sería coronado rey de España luego de la muerte del mismo Franco.
Por eso digo: ni soy amigo, ni hermano, ni me junto con criminales."

Artículo escrito por Ramiro Meneses en Antisistema, número 20

La monarquía española

Querid@s amig@s mí@s, abro este asunto que seguramente va a herir los sentimientos de algun@s, así que advierto, léalo quien quiera leerlo, y ciérrelo el que no quiera. Sólo quería publicar este blog para mostrar mi mayor desacuerdo con la monarquía y todo lo vinculado a ella.

Primero de todo, y como previa para empezar el artículo, me gustaría reproducir aquí la definición de la RAE de esa palabrita:

monarquía. (Del lat. monarchĭa, y este del gr. μοναρχία).
f. Estado regido por un monarca.

monarca. (Del lat. tardío monarcha, y este del gr. μονάρχης). m. Príncipe soberano de un Estado.

Sólo recojo la primera definición, puesto que creo que es la más correcta, o al menos, lo es en el contexto en el que estamos hablando. La monarquía es, pues, un Estado regido por un príncipe o, dicho de otra forma, por un rey. Y según tengo yo entendido, existen varios tipos de monarquía, entre ellas, la parlamentaria, existente hoy en día en España. Bien, señores mí@s, si nos fiamos de estas definiciones, podríamos pensar que un príncipe, o un rey, podría ser el presidente de un Estado, y gobernarlo; pero, permítanme que se lo aclare, no es éste el caso de España, aunque muchos años atrás lo fuera. Hace mucho tiempo, los reyes, o monarcas, empezaron a ceder parte de su poder a otros oficiales, que acabaron convirtiéndose en la práctica en los verdaderos gobernantes. Quizás el colmo de esta situación fueron las dos Repúblicas, proclamadas una por falta de rey, y otra, por la expulsión previa de éste. Creo que no hace falta que me entretenga más hablando de sendas circunstancias históricas, ya que esto no forma parte de lo que yo vengo a explicar aquí.

Lo que sí me gustaría volver a pisar es ese momento histórico, en el año 1976, en que el nieto del último rey, don Juan Carlos de Borbón, es nombrado rey de España, puesto que el anterior dictador, Francisco Franco, así lo decidió. Debo decir que lo que ese hombre quería era prolongar su dictadura a través de un Borbón, sucesor de la Corona, y no lo logró. El joven Juan Carlos, a pesar de haber sido educado en la época franquista y de haberle sido inculcados los principios de este dictador, se puso del lado democrático, y lo demostró a la muerte de Franco, algo que, por qué no decirlo, es de mucho agradecer. El primero no consiguió lo que quería al haber designado a su sucesor, pero tampoco lo consiguieron aquellas personas favorables a la República.

Evidentemente, don Juan Carlos, después de ser nombrado rey y decir que él apostaba por la democracia, no se dedicó directamente a gobernar: para eso se convocaron elecciones, y los españoles pudieron votar, de entre los partidos que se presentaban, aquél que más les complacía, tal y como habían hecho muchos años atrás.

Sin embargo, a pesar de tener ya una democracia y un gobernador, el rey seguía ahí. ¿Por qué? Pues, francamente, ni idea. El caso es que, a pesar de haber terminado ya con sus funciones, no se retiraba. Aunque bueno, esto tenía una explicación: aparte de haber sido designado por el anterior gobernador, su familia había tenido el poder durante muchos años, ahora él no iba a ser diferente. Sin embargo, no gobernaba. ¿Funciones del rey? Ninguna. Ninguna más que acudir a los actos conmemorativos, pronunciar discursos preparados, salir delante de las cámaras. Nada más. Y esos trabajitos, que eran en pro del Estado, eran recompensados económicamente con una gran cantidad de dinero, recaudada de todos los españoles. Así, don Juan Carlos y su familia recién formada podían disfrutar de una vida no acomodada, sino lujosa y millonaria, a cambio de muy poco.

¿Crisis? ¿Qué crisis?

A continuación reproduzco el contendio de un artículo que ha salido en el último número de la revista local Garbuix, que me ha parecido muy acertado:

"El mundo entero está en crisis, sí señor. Eso dicen, y así ya lo estamos comenzando a experimentar de forma personal en nuestra cesta de la compra, en el importe de los recibos de la hipoteca y en los gastos destinados a nuestro tiempo lúdico y otros caprichos.


Se supone que esto es un drama, y que tenemos que apresurarnos para encontrar una solución al presunto problema. Pronto tendremos que empezar a comenar más discretamente, no pdoremos cambiar el coche con tanta frecuencia, no podremos salir a cenar cada vez que queramos, y de las vacaciones, ya ni hablar. Un drama terrible, apoteósico, sobretodo si tenemos en cuenta que se ha llegado a cuestionar si el sistema capitalista occidental volverá a levantar cabeza. En definitiva, la catarsis universal.

Tenemos que encontrar una solución como sea, porque si no lo hacemos, corremos el grave peligro de caer en una eterna austeridad y, en muchos casos, en la miseria más absoluta. Podríamos llegar a ser como aquellas sociedades tercermundistas donde el acceso a los alimentos es ya un lujo.

¿Podríamos imaginar el resto de los años de nuestras vidas hurgando en la basura para encontrar el alimento que nos permitiera sobrevivir? ¿Qué pasaría si nuestros hijos no tuvieran acceso a ningún tipo de escolarización, y lo poco que aprendieran se lo tuviéramos que enseñar los adultos? ¿Y si el agua fuera un bien absolutamente escaso, al que sólo tuvieran acceso los nuevos países ricos, la China, la India...? Consideramos que esto sería un horror inmenso que hay que evitar de todas las formas posibles.

Pero también nos podríamos preguntar... si 1200 millones de personas viven con menos de un dólar al día, si 3000 millones de personas viven con menos de dos dólares al día, si uno de cada cinco niños del mundo no tienen acceso a la educación, y si, además, el 25% de las personas que trabajan en los países desarrollados son pobres, ¿por qué coño tiene que sobrevivir nuestra economía?

¿Crisis? ¿Qué crisis? ¿De qué crisis estamos hablando? ¿De las nuestra? ¿De la de los demás? ¿De la que ahora nos cae encima, a una sociedad minoritaria que siempre ha estado pendiente de mirarse el ombligo y siempre ha dado la espalda a aquellos que necesitaban apoyo? Siempre he pensado que nuestra sociedad egoísta poseía un cierto privilegio innato a la hora de disponer los bienes y los recursos de la humanidad.

¿Ahora creemos que una crisis del sistema capitalista occidental va a ser el fin de todo? Si pensáramos de una forma global, podríamos imaginar la posibilidad de que una bajada de nuestro sistema económico representara una nueva distribución de la riqueza mundial, quizás más injusta, quizás más justa.

Ya está bien de lamentarse de las desgracias que nos pueden venir a una sociedad inmerecidamente privilegiada -porque los privilegios que tenemos son, en todo caso, fruto de los esfuerzos de generaciones anteriores-, cuando nunca hemos sabido ser conscientes de las necesidades de las sociedades más desfavorecidas. Quizás ahora nos tocará, en Occidente, conocer de cerca la miseria que otros países han sufrido durante siglos. Quizás ahora pasaremos a formar parte de los países pobres, mientras algunos de los que lo eran están subiendo como la escuma en la escala de la economía mundial. Y en realidad, a nivel global, en una visión mundial de la humanidad, no pasaría nada, absolutamente nada."

Garbuix, número 78