Mostrando entradas con la etiqueta Sociedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sociedad. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de noviembre de 2009

El machismo en la literatura V

“Mateo acababa de enterrar las latas vacías de las sardinas que les habían servido de alimento para todo el día. Se acercó a ella con la intención de pedirle que le hablara de Tensi. Pero al ver la energía con la que restregaba un pantalón, le habló de la suerte que tendría el hombre que se casara con ella.

―¿Por qué?

―Porque lo llevarás siempre la mar de limpio, chiquilla.

―Si te crees que yo voy a casarme para llevar limpio a mi marido estás tú bueno. El que quiera ir de limpio que se lave su ropa. No has aprendido nada de la República, Mateo, los tiempos de los señoritos se acabaron.

―Tú sí que estás buena, y eso sí que era un Gobierno de señoritos. No sé qué carajo me habían de enseñar a mí.

―Que los hombres y las mujeres somos iguales, a ver si te enteras.

―¿Iguales para qué, para lavar la ropa?

―Y para votar, por ejemplo, que para algo nos dieron el sufragio.

―Pero qué tendrá que ver una cosa con la otra, las mujeres no sabéis discutir, os escapáis por la rama aunque no haya ningún árbol cerca. Me he confundido, era un Gobierno de señoritas, y por eso os dieron el sufragio. Señoritas cargadas de miedo.

―¡Qué burro eres, Cordobés! ¡Qué burro!

Mateo se dio media vuelta y se alejó del recuerdo de Hortensia sin haberla recordado. Elvira era mujer, aunque pareciera un muchacho, y no se puede hablar con una mujer sin perderse en mitad de la conversación. Y menos, de política. Las mujeres quieren saberlo todo y se quedan en querer saberlo.”


La voz dormida, Dulce CHACÓN (2002)

domingo, 1 de noviembre de 2009

Un mundo extraño

Artículo publicado en la revista local Garbuix (número 82):

“Sé que, para muchos, puede sonar curioso, pero en un pasado muy próximo existió un mundo diferente. Un mundo donde la gente dejaba sus bicicletas en la calle, apoyadas en cualquier árbol, sin ningún tipo de cadena ni de candado, y nadie las tocaba, y donde los vecinos de la escalera, por poco que se conocieran, se saludaban sonrientes al encontrarse. Un lugar donde el dinero era, para mucha gente, algo que ayudaba a tirar adelante y no una obsesión posesiva y enfermiza. Un mundo donde, como norma general, el abuso y el egoísmo eran cosas propias de seres muy aislados. Y a consecuencia de esto, el precio de las cosas tenía un valor justo. Un lugar donde, sin ir más lejos, el precio de un piso modesto representaba, en el peor de los casos, el equivalente a 100 mensualidades de un sueldo medio, y no el equivalente a 300 sueldos, como pasa hoy.
Existió un mundo donde era totalmente impensable que el partido político con más indicios de presuntas tramas delictivas resultara el favorito para los electores en las encuestas sobre el voto.
Un mundo extraño donde la cultura era un lujo, algo buscado, por lo que la gente pagaba, e incluso se presumía de su búsqueda sin caer en el esnobismo. Donde los propietarios de las cadenas de radio compraban los discos que iban a pinchar posteriormente, en función de la calidad, en vez de recibir dinero para pinchar lo que dictara alguna empresa (¿soborno encubierto?). Un mundo donde la publicidad era un bello y creativo accidente del paisaje, en vez de resultar una losa asfixiante y omnipresente que eclipsa todos los horizontes.
Un lugar donde la emisión de los programas de televisión tenía una intención lúdica pero también pedagógica, y donde nunca se retiraba un programa a la tercera emisión por carencia de audiencia. Y donde, por supuesto, en ninguno de esos programas se podía oír una expresión como “a ti lo que te pasa es que eres una hija de la gran puta”, porque una frase así habría sido noticia en la primera página de todos los periódicos, y el director de la cadena tendría que haber pedido disculpas de forma pública, o haber presentado su dimisión.
Existió un mundo donde los medios de comunicación no olían a partidismo o, en todo caso, éste era bastante discreto. Donde la vinculación y la dependencia entre partidos políticos e ideología arraigada era mucho más visible que la vinculación entre éstos y el empresariado.
En las últimas décadas, nuestra sociedad ha mejorado en muchos aspectos, sobre todo en el terreno de las libertades: libertad de pensamiento, libertad de expresión, libertad sexual… La igualdad entre hombres y mujeres, y la progresiva laicidad de nuestro entorno también han supuesto grandes adelantos en el terreno de las libertades. Pero aun así, no sé… De vez en cuando, aún sueño con ese mundo extraño que vi, con tantas cosas maravillosas, y me entran ganas de volver allí.
Me voy a dormir, que ya es tarde y me debo de estar haciendo mayor. Buenas noches.”

sábado, 3 de octubre de 2009

Anti religión


O mejor dicho, no es en contra de la religión, sino del provecho que sacan de ella las personalidades con poder... He ahí una de éstas, de hecho una de las principales, conocida en todo el mundo cristiano y no cristiano:

domingo, 23 de agosto de 2009

El machismo en la literatura IV

“Teddy trabajaba duro y Hannah hizo un esfuerzo para complacerlo. Asistía a las fiestas y charlaba con las esposas de los hombres de negocios y las madres de los políticos. Entre los hombres el tema de conversación era siempre el mismo: el dinero, los negocios, la amenaza de las clases bajas. Simion, como todos los hombres de su tipo, sospechaba especialmente de aquellos a quienes él llamaba “bohemios”. Teddy, a pesar de sus mejores intenciones, se acercaba cada vez más a sus ideas.

A Hannah le habría gustado hablar de política de verdad con los hombres. A veces, cuando Teddy y ella se habían retirado por la noche a sus habitaciones contiguas, mientras yo la peinaba, Hannah le preguntaba qué se había hablado sobre la declaración de la ley marcial en Irlanda. Teddy la miraba con una sonrisa cansada y le decía que no preocupara su linda cabeza con esas cosas, para las que ya estaba él.

―Pero quiero aprender ―decía Hannah―. Me interesa.

Teddy negaba con la cabeza.

―La política es un juego de hombres.

―Déjame jugar ―replicaba Hannah.

―Ya estás jugando ―respondía él―. Somos un equipo, tú y yo. Tu trabajo es tratar a las esposas.

―Pero es aburrido. Son aburridas. Yo quiero hablar de cosas importantes. No entiendo por qué no puedo.

―Oh, querida ―decía, simplemente, Teddy―. Porque éstas son las reglas. Yo no me las inventé, pero tengo que respetarlas.”


MORTON, Kate: La casa de Riverton (2007)

jueves, 9 de julio de 2009

El machismo en la literatura III

“Se acordaba de Nívea, la madre de Rosa, quien después que su marido renunció a la política, aterrado por el aguardiente envenenado, inició su propia campaña política. Se encadenaba con otras damas en las rejas del Congreso y de la Corte Suprema, provocando un bochornoso espectáculo que ponía en ridículo a sus maridos. Sabía que Nívea salía en la noche a pegar pancartas sufragistas en los muros de la ciudad y era capaz de pasear por el centro a plena luz del mediodía de un domingo, con una escoba en la mano y un birrete en la cabeza, pidiendo que las mujeres tuvieran los derechos de los hombres, que pudieran votar y entrar a la universidad, pidiendo también que todos los niños gozaran de la protección de la ley, aunque fueran bastardos.
—¡Esa señora está mal de la cabeza! —decía trueba—. Eso sería ir contra la naturaleza. Si las mujeres no saben sumar dos más dos, menos podrán tomar un bisturí. Su función es la maternidad, el hogar. Al paso que van, cualquier día van a querer ser diputados, jueces ¡hasta Presidente de la República! Y mientras tanto están produciendo una confusión y un desorden que puede terminar en un desastre. Andan publicando panfletos indecentes, hablan por la radio, se encadenan en los lugares públicos y tiene que ir la policía con un herrero para que corte los candados y puedan llevárselas presas, que es como deben estar. Lástima que siempre hay un marido influyente, un juez de pocos bríos o un parlamentario con ideas revoltosas, que las pone en libertad… ¡Mano dura es lo que hace falta también en este caso!”

ALLENDE, Isabel: La casa de los espíritus (1982)

Descubrir la libertad enterrada

Artículo escrito en el Avui del día 8 de julio de 2009 por Borja Franco Garzón:

“ “Se apreta alrededor de la cabeza y te duele mucho. Es muy cerrado, y deja pasar tan poco aire que pronto empiezas a sudar. Además, tienes que estar muy atenta a por dónde caminas, porque no te ves los pies”. Así describe la escritora Asne Seierstad el burca, una prenda de ropa que sólo permite a las mujeres ver a través de una ventanilla.
Entre 1996 y 2001 todas las mujeres afganas estaban obligadas a ir con burca, símbolo de la discriminación del gobierno talibán, que se basaba en una interpretación muy estricta de la chara (ley islámica). El velo integral escondía a la mujer en una prisión ambulante que asfixiaba sus derechos y su libertad.
Al deber de llevar el burca se añadían muchos otros, como el hecho de no poder salir solas a la calle, no poder ir a la escuela ni a trabajar, no poder maquillarse (era un símbolo occidental), no poder reír en voz alta ni aparecer en la radio o la televisión. La que vulneraba estos requisitos era castigada física y verbalmente.
“La situación ha cambiado respecto a aquella época porque ahora los hombres y las mujeres son iguales ante la ley”, afirma Orzala Ashraf, activista afgana (…). “Pero en la práctica las mujeres siguen estando muy discriminadas”.
Las cifras del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para las Mujeres (UNIFEM) lo constatan: Afganistán es el penúltimo país en el índice de desarrollo femenino. El 87% de las mujeres son víctimas de violencia, el 85% son analfabetas, y el índice de mortalidad materna es el segundo más alto del mundo.
“El problema es que Afganistán es un país básicamente rural que tiene muy en cuenta la tradición”, explica Mònica Bernabé, directora de la Asociación para los Derechos Humanos en Afganistán (ASDHA). Asimismo, por ejemplo, la mayoría de los matrimonios son arreglados, y la familia de la mujer es la que escoge al marido, que tiene que pagar una dote.
“Esto hace que los hombres piensen que la mujer es suya y que pueden hacer con ella lo que quieran”, señala Bernabé. También impulsa las familias, que necesitan dinero, a casar a sus hijas muy pronto (el 57% se casan antes de cumplir los 16 años).
ASDHA nació a raíz de un viaje que hizo Mònica a Afganistán durante la época de los talibanes. Visitó casas privadas de la capital, Kabul, que servían como escuelas clandestinas para mujeres. (…) Actualmente trabajan con mujeres drogodependientes y mujeres que están en la cárcel: “Muchas de las presas han sido inculpadas por delitos que no han cometido” explica Mònica, “ya que el marido puede acusar a la mujer de un crimen perpetrado por él y puede denunciarla por adulterio si pasa una noche fuera de casa, o incluso si ha sido violada”, concluye.
(…)
La herencia de tres décadas de conflictos y la mentalidad conservadora de la sociedad dificultan la liberación y el apoderamiento de la mujer, que, si bien ha mejorado su posición en la esfera pública, sigue estando muy discriminada y menospreciada en el ámbito privado.”

viernes, 26 de junio de 2009

El machismo en la literatura II

“―¡Estoy tan harta de los jóvenes de hoy en día! ―exclamó, golpeando sin cesar las teclas―. ¡Pobres pusilánimes, incapaces de dar un solo paso fuera de las cancelas de papá, ni de acercarse siquiera a éstas sin el permiso y la protección de mamá! ¡Son unos seres tan dedicados a los cuidados de sus bonitas caras, sus blancas manos y sus menudos pies, como si un hombre tuviera algo que ver con la belleza! Como si la belleza no fuera la prerrogativa de las mujeres, ¡su esclavitud y su patrimonio! Reconozco que una mujer fea es una mancha en el hermoso rostro de la creación, pero en lo que atañe a los caballeros, que se preocupen de poseer simplemente fuerza y valentía. Que su lema sea: cazar y luchar. Lo demás no vale un comino. Éste sería mi lema si fuera hombre.”


BRONTË, Charlotte: Jane Eyre (1848)

Traducción de Elizabeth Power

jueves, 25 de junio de 2009

El machismo en la literatura I

Igual que saqué el apartado de “Escenas románticas literarias”, ahora saco éste nuevo, titulado “El machismo en la literatura”. Colgaré fragmentos literarios que ilustran el machismo que ha existido a lo largo o que existe todavía en muchos países, porque la igualdad de las mujeres con los hombres, al igual que la de todas las clases sociales y las etnias, debería ser uno de los máximos objetivos de la humanidad.


“Sacó un burca de color azul celesta del saco. Los metros de tela con pliegues le iban hasta las rodillas cuando la levantó. Le mostró el burca y la miró.

―Tengo clientes, Mariam, hombres, que traen a sus esposas a la tienda, y ellas van descubiertas, me hablan directamente, y me miran a los ojos sin pudor. Van maquilladas y llevan faldas hasta las rodillas. A veces incluso ponen sus pies delante de mí, sí, sí, me los ponen delante para que se los mida, y sus maridos se quedan allá mirando. Lo permiten. ¡No les molesta que un desconocido toque los pies descalzos de sus esposas! Creen que son más modernos así, que son intelectuales, por la educación que han tenido, supongo. No se dan cuenta de que así está mancillando su nang y su namoos, su honor y su orgullo.

Movió la cabeza.

―La mayoría viven en las partes ricas de Kabul. Ya te llevaré allí y los verás. Pero también están aquí, Mariam, en este mismo barrio, estos blandengues. Hay un profesor que vive en esta calle, Hakim se llama, y todo el día veo a su esposa Fariba por la calle, sola, con nada más en la cabeza que una bufanda. Me da vergüenza, francamente, ver un hombre que ha perdido el control de su esposa.

Miró fijamente a Mariam con ojos severos.

―Pero yo soy otro tipo de hombre, Mariam. De donde vengo, una sola mirada, una palabra impropia, y allí hay sangre. De allí donde vengo, la cara de una mujer es sólo asunto de su marido. Quiero que lo recuerdes. ¿Lo has entendido?”


HOSSEINI, Khaled: Mil soles espléndidos (2007)

miércoles, 17 de junio de 2009

Catalán-valenciano

Carta enviada por un tal F.M., de Llavaneres, al periódico Avui, publicada en el mismo el día 5 de junio de 2009:


“A propósito del escándalo que ha causado el hecho de que la Comunidad Europea (con presiones de la Generalitat Valenciana incluidas) hiciera una versión del mensaje institucional para incentivar el voto en la variante valenciana del catalán (la hablada, porque la escrita es exactamente igual), quizás sería mejor que todos le pusiéramos un poco de entendimiento y le diéramos la vuelta: cualquier variante o dialecto del catalán nos debe parecer correcto; es más, ¿a qué se debe el pensar que la más correcta es la que se expresa en el estándar “barcelonino”? Deberíamos hacer una manifestación pública porque tanto derecho tiene una variante como la otra y, por lo tanto, no sólo sería conveniente, sino recomendable, que los de la Generalitat de Cataluña aceptáramos que la Comunidad Europea hiciera una única versión catalana: en la variedad valenciana. Y cuando haga falta, en la mallorquina, pero una única versión. Si la unidad de la lengua es un hecho, y lo es, tenemos que aceptar que la variedad valenciana pueda ser también de referencia.”

Barça anticrisis

Carta enviada por Carla Manzanas, de Barcelona, al periódico Avui, publicada en el mismo el día 3 de junio de 2009:


“Desde hace un mes, aproximadamente, todo el mundo habla de lo mismo. No, no se habla de los millones de parados que hay, ni de la liquidez de algunos bancos, ni del financiamiento. Todo el mundo habla del Barça, el Barça y el Barça. Todos e ha vuelto azul y grana. Las televisiones, la radio, la prensa (deportiva y no). Todos se han teñido con los colores culés. Copa y Liga, y también la Liga de Campeones. Y si el FC Barcelona se va a Roma, todo el mundo se va con ellos. Da igual si somos un programa de cultura o de economía. Nos vamos a Roma y nos montamos el chiringuito allí. ¿O es que el Barça no tiene nada que ver con la economía o la cultura? ¿Dónde han quedado las controversias con la ley del aborto, la píldora del día después…? ¿Qué importa eso ahora? El Barça ha ganado el trío y parece que, desde hace tiempo, es una de las pocas cosas que ha hecho sonreír a las personas que están pasando un mal momento económico, personal o de salud. Quizás deberíamos jugar más a fútbol o leer más poesía. Lo que está claro es sólo una cosa: ahora mismo, la única persona a la que obedecemos es a Pep Guardiola, porque es el único que cumplió con lo que prometió.”

martes, 2 de junio de 2009

Agresión católica

Artículo escrito por Andrea Schimpf, de Sant Cugat del Vallès, publicado en El Periódico de Catalunya del día 2 de junio de 2009:


“Las declaraciones de miembros de la Iglesia que justifican la violencia sexual contra las mujeres y banalizan el abuso sexual de menores son indignantes y suponen una clara agresión contra las mujeres y las niñas que hemos sobrevivido a la violencia sexual y contra todas las mujeres y niñas en general. Aguantar estas agresiones de miembros de una institución que tolera, fomenta y practica la violencia contra nosotras es insoportable. La violencia sexual vulnera los derechos humanos.

No obstante, esta pandemia persiste a causa de una cultura globalizada de discriminación a las mujeres. Lo que el clero interpreta como “una diversión obligada durante unos minutos” –según un texto publicado en la revista Alfa y Omega, del arzobispado de Madrid, a propósito de la violación– es un atentado contra nuestra libertad, nuestra dignidad y nuestra integridad física, emocional y espiritual, y superarlo implica un esfuerzo personal enorme.

Lo más decepcionante es que una gran parte de la comunidad católica aún tolera estas agresiones verbales de unas autoridades eclesiásticas que tienen la costumbre de imponer en vez de representar.”

miércoles, 13 de mayo de 2009

Sergi? No, Sergio

Artículo escrito por Pau Vidal, en el periódico independiente Hiperbòlic, abril de 2009:

“Las maravillosas encuestas con las que periódicamente el Departamento de Política Lingüística de la Generalitat trata de elevarnos la moral dicen que el porcentaje de catalanes que entienden la lengua se acerca cada vez más al cien por cien, y el de los que declaran saberla hablar, entre el 80 y el 90 por cien. Ya hace tiempo que sabemos que estas encuestas son un timo, y últimamente hemos empezado a descubrir que otra gran estafa es la inmersión en las escuelas. Albert Sánchez Piñol lo decía no hace mucho, y algún valeroso profesor de secundaria lo confirmaba en otro artículo: en muchos institutos de secundaria los profesores no cumplen las disposiciones de la Ley de Normalización y dan las clases en castellano sencillamente “para que no les rompan las piernas”, revelaba con crudeza aquel profesor.

(…)

Que las encuestas mienten y la ley no se cumple lo acaba de demostrar ahora con una sangrienta evidencia el nuevo ídolo que están fabricando en el Barça, el hijo de Busquets portero. Este chaval tiene veinte años, o sea que nació en el año 1988, cinco años después de la Ley de Normalización Lingüística. Con la enseñanza (presuntamente) en catalán, con los medios de comunicación orales y escritos en pleno funcionamiento y con una población (teóricamente) capaz de expresarse en catalán, este chico no ha sido capaz de aprender la lengua. ¿Cómo lo ha hecho? ¿Dónde se ha escondido? ¿En qué país ha vivido exiliado? No, nada de eso; Busquets hijo ha hecho exactamente lo mismo que centenares de miles de jóvenes de la generación Estopa, es decir, pasar del catalán, porque no lo necesitan para nada. Ni se lo exigen en el trabajo, ni les sirve para comunicarse con su entorno, ni se lo reclaman en los medios cuando concede entrevistas para el consumo de los telespectadores que pagan el sueldo que él cobra. No hace falta decir que todo esto no lo excusa: hay que tener muy poca dignidad y muy poca ambición intelectual para renunciar a aprender la lengua del país en el que has nacido. Pero tampoco nos excusa a nosotros (que no le exigimos los mínimos exigibles) ni a nuestro gobierno (que se dejaría cocer a fuego lento antes de reconocer el estrepitoso fracaso de la política lingüística).”

lunes, 6 de abril de 2009

RENFE no cambia

Artículo escrito por Eloi Costa, de Terrassa, en El Periódico de Catalunya, día 4 de abril de 2009:

“Horarios insuficientes y retrasos interminables; personal de taquilla malhumorado que te dice que si quieres información de los trenes mires la pantalla; advertencias incoherentes sobre el peligro de cruzar las vías aunque en algunas estaciones no haya otra forma de llegar al otro andén; facilidades escasas para las personas discapacitadas; bastantes revisores chulos y maleducados, y música clásica a todo volumen en los vagones que no te deja oír la conversación que tienes con el de delante.
Esto es RENFE. Qué asco.”

lunes, 30 de marzo de 2009

Castidad propia

Artículo escrito por Joseph M. Taló, de Terrassa, publicado en El Periódico de Catalunya, día 21 de marzo de 2009:

“Si con 10 euros se puede salvar la vida de un niño etíope (como se dice en la última página de El Periódico del 17 de marzo), con el premio millonario que han cobrado los ejecutivos que causaron pérdidas de miles de millones de euros, ¿se podría salvar la vida de todos los niños etíopes desnutridos? Mientras, la jerarquía católica predica y recomienda la castidad en África, un continente devastado por el sida. ¿No sería mejor que la reivindicara primero a sus propios sacerdotes, que han protagonizado cientos de abusos por pederastia en el mundo?”

martes, 17 de marzo de 2009

Los tres cerditos y el lobo Crisis

Artículo escrito por Nuria Albet Torres en el periódico estudiantil Podem!:

Marieta: Júlia, ¿me cuentas un cuento?
Júlia: Sí, por supuesto. Marc, ¿tú también lo quieres oír?
Marc: Sí, ¡con mucho gusto!
Júlia: Pues, érase una vez, había tres cerditos que vivían cada uno en una casita diferente. El primer cerdito, el más pequeño, vivía en un piso de alquiler y estaba muy feliz, hasta que un día, el lobo Crisis, con su amigo Especulación, lo fueron a visitar y le dijeron que a partir de entonces le subían el alquiler al doble. El pobre cerdito no podía pagar tanto dinero, porque tenía un trabajo temporal y muy mal pagado, y tuvo que marcharse corriendo a la casa del hermano mediano.
El hermano mediano vivía en una casa que se había comprado hacía dos años. Para comprarla, había pedido una hipoteca a 40 años y cada mes pagaba la mitad de su sueldo al banco… ¡¡¡sólo en intereses!!! El lobo Crisis, que había perseguido al cerdito pequeño, junto con sus amigos Paro y Banco, fueron a ver al cerdito mediano. Le comunicaron que se había quedado sin trabajo y que el Banco se quedaría con su casa. Otra vez, el hermano pequeño, acompañado por el mediano, se fueron corriendo y se dirigieron desesperados hacia la casa de su hermano mayor.
El hermano mayor hacía tiempo que se había juntado con otro grupo de cerditos, y habían desarrollado una muy buena idea. ¡Vivían en una cooperativa de vivienda de cesión de uso!
Marieta: ¿¿¿Una qué???
Júlia: Ahora os lo explico… Todos los cerditos eran miembros y a la vez propietarios de la cooperativa. Cada cerdito tenía derecho a un voto y el funcionamiento era totalmente democrático. Los cerditos no eran propietarios directos del edificio donde vivían, sino que tenían un derecho de uso indefinido de su piso, y el propietario era la cooperativa de la que formaban parte. Cada mes pagaban un alquiler blando, para cubrir todos los gastos del edificio (incluyendo agua, calefacción, mantenimiento, basura, etc.), siendo todos los movimientos dentro de la cooperativa totalmente transparentes.
¡Qué buena idea habían tenido! El derecho de uso indefinido implica poder vivir allí toda la vida, y hasta poderlo pasar en herencia, e incluso también alquilarlo a otro por un breve período de tiempo, o más largo si son causas justificadas.
Del alquiler blando de cada mes, una parte va para el mantenimiento, tanto del edificio como del piso. Se va haciendo bolsillo y cuando hay suficiente se puede utilizar, por ejemplo, para arreglar el parquet, el baño o comprar una nevera nueva. Los cambios que afectan al edificio se deciden de forma democrática; para los que afectan al piso, el miembro que lo ocupa es libre de decidir.
En el edificio también hay zonas comunes. Por ejemplo, una lavandería con lavadoras y secadoras que todo el mundo puede utilizar, una casita con mil y un contenedores para diferentes tipos de reciclaje, trasteros, locales para hacer fiestas o reuniones, etc. Cada cooperativa decide lo que le va mejor. El cerdito pequeño y el mediano quedaron entusiasmados con la vivienda del hermano mayor, y allí estuvieron muy bien acogidos. El lobo Crisis también fue a buscarlos, pero, esta vez, por mucho que sopló y sopló, y por muchos amigos que llevó, no consiguió nunca echarlos, y los tres cerditos, en la cooperativa, vivieron felices y comieron perdices.
Marieta: ¡¡¡Me ha gustado mucho el cuento!!! ¡¡¡Qué guay!!!
Marc: Sí… Mmmm… Qué cuento más bonito… Lástima que no sea verdad…
Júlia: ¡Eh! ¿Quién lo ha dicho, que no sea verdad?
Marc: ¡Joder, no hay que ser muy inteligente para verlo! A todos nos toca pagar nuestro salario completo para el alquiler, o para una hipoteca de 30 años por lo menos… No ver eso es ser un iluso que vive en las nubes. Va, no quieras tomarme el pelo.
Júlia: Pues mira, Marc, quizás que nos planteemos qué significa eso de “nos toca”. Se ve que sí que hay lugares donde esto no es así, simplemente porque buscaron alternativas a lo que tocaba y ahora viven en una calidad de vida más alta.
Marc: ¿Ah, sí? ¿Y dónde están esos lugares que tú dices? Jejeje… Venga, ya te he dicho que no me tomaras el pelo. ¿Son, quizás, las casas de los jardines de los personajes de esos cuentos?
Júlia: Pues no, son totalmente reales y las hay en Europa. En Suecia, por ejemplo, la mayoría de pisos funcionan con este sistema de “bodsträtt”, o modelo cooperativo de vivienda de cesión de uso.
Marc: ¡Uau! ¡Nunca había oído hablar de eso! Y eso… ¿sería posible en Cataluña?
Júlia: ¡Pues claro que sí! ¡Sólo hace falta que nos pongamos manos a la obra! De hecho, tengo unos amigos que empezaron una cooperativa. La llaman Sostre Cívic y seguro que estarán muy contentos si nos juntamos.
Marc: Entonces, ¿qué hacemos aquí perdiendo el tiempo? ¡¡¡Vamos a verlos ahora mismo!!! ¡¡¡Sí!!!”

sábado, 14 de marzo de 2009

Con la Iglesia hemos topado

Artículo escrito por Manuel de Luna en la guía televisiva Teletodo, edición del 14 al 20 de marzo de 2009:

“No hay mes que en esta sección no se plantee un conflicto, curioso, eso sí, en que la Iglesia católica, en general, y sus más fervientes seguidores, en particular, sean protagonistas. Un recuento sobre la marcha de esos casos: en abril de 2008, la Iglesia alemana recriminó a las televisiones que emitieran cine de acción en Semana Santa. El 12 de octubre de 2008 se batió el récord de leer la Biblia del tirón (¡76 libros en siete días de emisión ininterrumpida en la RAI!). El 6 de noviembre, el Observatorio Antidifamación Religiosa se quejó de que un personaje de la comedia de TVE Plutón BRB Nero calificara la Capilla Sextina de “sauna de chuloputas”. Y el pasado febrero, el Vaticano se enfrentó al Estado de Israel por una emisión del show de humor La noche con Lior Shlein, que puso en duda la virginidad de María.
Y la –por el momento– última fricción entre católicos fieles y catódicos irreverentes ha tenido lugar en uno de los programas más inocentes y tontos, El hormiguero. Lo más subido que hasta ahora ha hecho este infantiloide y divertido programa de Cuatro era jugar a descubrir si el pliego de una piel que se veía en una foto –en un plano muy pequeño– pertenecía a un codo o a un culo. Pero el 25 de diciembre Pablo Motos y compañía perdieron muchos puntos por ir al cielo con una sátira sobre Rajoy… ¡con el cuadro de la Última Cena como escenario! Feo, muy feo. Sobretodo para el inefable Observatorio Antidifamación Religiosa, según quien el gag “menosprecia la fe de millones de españoles”. Según estos vigilantes de la reserva espiritual de Occidente, El hormiguero tiene una política de “vejación y difamación de la fe católica”. Y lo ejemplifican con el maldito gag, en el que aparecía Mariano Rajoy como Jesucristo en la Última Cena, “y analizaba la palabra hostia en un tono despectivo y burlesco mientras tiraba el pan de la Sagrada Cena en la cara de los discípulos”. Visto así, la broma puede ser de mal gusto para los creyentes. Pero quizás es pasarse un poco afirmar que este tipo de actuaciones “están creando un clima de odio a la fe que, aunque pensábamos que había quedado atrás en la historia, parece que vuelve con fuerzas renovadas, con las terribles consecuencias que ya conocemos. Sólo hay que ver cómo aclamaban hace un año a Alberto San Juan cuando recogió el Goya y pidió la disolución de la Conferencia Episcopal”. ¿No es apocalíptico insinuar que los cristianos volverán a ser echados a los leones? Es humillante que se rían de tus convicciones más sagradas, sí, pero tampoco ayuda a mantener el respeto encubrir algunos casos de pederastia en el seno de la Iglesia; que la Conferencia Episcopal pida el voto para un partido político; que un obispo niegue el holocausto y que otro califique a Harry Potter de satánico. ¿Eso es para reír o para llorar?”

lunes, 9 de marzo de 2009

Un "no" rotundo

Artículo escrito por Frederic Torrens Anmella en El Periódico de Catalunya, día 7 de marzo de 2009:

“Viendo que la Conselleria de Cultura vuelva a la carga sobre al ley del catalán en el cine, yo, que soy partidario de las películas en versión original (VO), tengo que decir que, por mí, los subtítulos ya pueden ser en castellano o en catalán, me da lo mismo, porque no tengo ningún problema para leerlos. Por lo tanto, si es verdad que se promocionarán las versiones originales subtituladas, por mí bien, porque eso significará que, como en París, habrá una oferta más amplia. En este sentido, puedo proponer lo que vi en Basilea (Suiza) hace ya algunos años: las películas se proyectaban en VO con subtítulos en alemán y en francés a la misma vez. Aquí se podría hacer lo mismo. Por lo que se refiere al doblaje, lo siento por los que tienen ganas de ver La duda en catalán, porque no seré yo, excepto si verla cuesta la mitad que en castellano, quien lo pague. Porque el doblaje, si no me gusta en castellano, todavía menos en catalán. Resumiendo, a las VO con los subtítulos que quieran, no al doblaje en general y un no rotundo al doblaje en catalán. Y, por cierto, ¿no cree el Gobierno que tenemos problemas más importantes que éste?”

sábado, 28 de febrero de 2009

El trabajo: ¿obligación?

"¿En qué consiste la alienación del trabajo (en la sociedad capitalista)?
Primero, en que el trabajo es externo al trabajador, que no es parte de su naturaleza, y que, en consecuencia, en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla libremente sus energías mentales y físicas, sino que se encuentra físicamente exhausto y mentalmente abatido. El trabajador sólo está a gusto, pues, en sus horas de ocio, mientras en el trabajo está incómodo. Se encuentra en aquello que le es propio cuando no trabaja, y cuando trabaja, no se encuentra. Su trabajo no es voluntario sino impuesto, es un trabajo forzado. No es la satisfacción de una necesidad, sino sólo un medio para satisfacer otras necesidades. Su carácter extraño se hace evidente claramente en el hecho de que, tan pronto como no hay una coacción física o moral, huye del trabajo como de la peste."

K. MARX, Manuscritos: economía y filosofía (1844)

De un idioma a otro

Artículo escrito por Toni Salas, de Barcelona, en El Periódico de Catalunya, publicación del día jueves 26 de febrero de 2009:

“Mercedes Homar, en su carta Campaña absurda –publicada el 20 de febrero–, dice que, como Catalunya pertenece a España, si le hablan en castellano no tiene por qué contestar en catalán. Yo le hago la pregunta al revés: si alguien le habla en catalán, ¿por qué se le contesta en castellano? Los ciudadanos de habla castellana en Catalunya casi nunca cambian de idioma cuando alguien se dirige a ellos en catalán. Según este esquema, los catalanohablantes siempre tendríamos que cambiar de lengua. En definitiva, se trata de hablar el catalán “en la intimidad”, como decía Aznar.

Yo sí admito que se gaste mi dinero en una campaña “absurda” (así la define Homar) para incentivar el uso del catalán. Y, como ella, también hablaré como me dé la gana: a Catalunya, sempre en català.”

miércoles, 18 de febrero de 2009

La autoridad

Para empezar cualquiera de mis artículos o blogs, a mí me gusta señalar una palabra clave y buscarla en el diccionario; no sé si será una manía, una tendencia o qué, el caso es que me parece una buena forma de introducir el tema.

Pues bueno, hoy vamos a hablar del tema de la autoridad. Vamos a buscar la palabra en el diccionario:
autoridad. (Del lat. auctorĭtas, -ātis).
f. Poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho. (…) 4. Persona que ejerce o posee cualquier clase de autoridad.

A estas definiciones quería referirme yo, de forma que no voy a poner las demás. Una autoridad es, pues, un poder, una potestad, o bien alguien que ejerce ese poder o esa potestad. Podríamos considerar, por ejemplo, que los políticos son una autoridad: ellos dicen qué debemos hacer, qué no debemos hacer, dictan leyes, mandan en algunas cosas de nuestra vida. También son autoridad los policías y los guardias civiles: nos multan, nos ponen reglas, nos dicen por dónde podemos ir, por dónde no podemos ir… Y por supuesto, también lo son los jefes, los profesores y los padres. Cualquier persona que tenga la potestad de mandarnos con la esperanza de que nosotros lo obedezcamos es una autoridad. De esta forma, podrían serlo también nuestros amigos o nuestra pareja, si son personas dominadoras y nosotros nos dejamos guiar por ellos; pero ése es un tema en el que no voy a entrar.

Yo quiero hablar de las autoridades que todos conocemos, las indiscutibles, esto es, las de todo el Estado, básicamente políticos y policías. A mí un político (la ley, quizás debería decir) me dice que no puedo invadir una casa ajena; un policía me puede decir que no debo aparcar el doble fila. Estas reglas son sencillas y fáciles de cumplir. Además, lo bueno es que tienen una lógica. ¿Por qué no puedo invadir casas ajenas? Por respeto a los demás, porque a mí no me gustaría llegar un día a la mía y encontrarla destrozada y todo echado patas arriba. ¿Por qué no puedo aparcar en doble fila? Porque, aparte de que puedo dificultar el tráfico, si me estoy ahí mucho rato, el coche de mi lado no podrá salir, y al propietario del mismo no le va a hacer mucha gracia ver el mío impidiéndole el paso; tampoco me lo haría a mí si estuviera en la misma situación. En fin, lo que quería decir es que la mayoría de reglas que nos imponen de modo general tienen su lógica y su razón de ser.

¿Qué pasa cuando alguien comete una infracción de esas leyes? Para eso están las multas, y para casos graves, los jueces. No voy a hablar mucho sobre esto, pero simplemente voy a decir que, si la gente tuviera un poco de moral y viviera siguiendo la regla de no hacer a los demás lo que no les gustaría que les hicieran a ellos, viviríamos en paz y no serían necesarias las sanciones.

Ahora bien, ¿puede ser una sanción injusta? Sí, claro. Me llamó una vez la atención el caso de un hombre que se iba a esquiar al Pirineo y, para no tener que pagar su fort-faît (diría que se escribe así), se fotocopió el de su hija, que había pasado allí unos días previamente, y se lo enganchó. En la estación de esquí lo pillaron y el juez le puso una multa tremenda y le cargó algunos meses de cárcel, por falsificación de documentos. Yo voy a decirle a este señor juez, ¿a usted qué más le da, si ese hombre utiliza un fort-faît que no es suyo? Este pobre hombre sólo intentaba ahorrarse dinero. Es verdad que se saltó la ley. Es verdad que todos deberíamos pagar igual por una actividad de ocio como esquiar, por muy cara que sea. Pero de ahí a ponerle meses de cárcel va un abismo.

O, ahora voy a poner otro ejemplo, ¿a ustedes qué les parece cuando la policía detiene a gente por no estar en su propio país? Vuelvo a hacer la misma pregunta, ¿a ellos qué más les da? Es verdad que la presencia de esa gente podría ser a la larga perjudicial para nosotros, pero, ¿tanto como para llevárselos? Seguramente es porque no nos sabemos poner en el lugar de esa gente, que arriesga su propia vida para venir a un país, donde, si no los detienen, no les esperan más que fracasos.

Precisamente sobre la policía es un tema del que quería hablar. A veces, sus métodos, tengo que decirlo, son bastante cuestionables. ¿Cuántos casos de tortura hemos encontrado? Es verdad que el tema se puso de moda hace como dos años con un caso concreto, pero aparte de éste, ¿cuántos más había? O, por decir otra cosa, no sería la primera vez que, hablando de inmigrantes, veo a la policía tratar a gente de otro país de forma bastante distinta de cómo lo harían con alguien indígena. He visto a la policía burlarse de forma sarcástica de alguna gente que, en realidad, no creo que haya hecho gran cosa, delante de sus propias narices, y me ha dolido.

¿Y qué me dicen de cuando la policía decide cortar el tráfico, por los motivos que sean, y nos hacen dar media vuelta porque “por allí no se puede pasar”? Vale, eso es una tontería, no tengo por qué hacerle demasiado caso. No me refiero, obviamente, a los casos más razonables de cortes de tráfico, sino a aquellos en que la policía, en su afán por pillar a algún delincuente, se planta delante de la carretera, y nos jodemos todos por culpa de un par de pendejos, que a lo mejor van a ser lo suficientemente inteligentes como para no pasar por allí.

Precisamente era éste el punto al que yo quería llegar: al de abuso de poder. Abuso de la autoridad. Las autoridades, seamos realistas, tienen que existir. Tiene que haber unas leyes de convivencia, nada más, porque si no esto sería una jungla. Pero el problema es que algunas personas que ejercen la autoridad abusan de ese poder. Y ahora decía policías, pero también podría hablar de revisores de tren, que te ponen multas altísimas si no pagas por un servicio deficitario, de los profesores que se creen con derecho a putearte en los exámenes, o, también pienso que es un abuso de autoridad, que muchos políticos cobren sueldos millonarios, siendo en realidad tan personas y tan ciudadan@s como cualquiera de nosotr@s. Alguien me dirá que ellos trabajan por el futuro de este país. No, señor. Tod@s trabajamos por el futuro del país, al menos, todos los que trabajan, ya sean profesores, basureros o mujeres de la limpieza.

A ver, voy a aclarar algo: reconozco que tiene que haber unas autoridades, y reconozco que esas autoridades tienen derecho a ejercer su poder sobre nosotros. Pero eso no significa que, en el plano legal o social, tengan más derechos que nosotros o sean superiores en ningún sentido.

Por eso, lo digo y lo repito: las autoridades tienen que existir, pero eso no significa que sean personas con más ni menos derechos que el resto de l@s ciudadan@s. Creo que, en último término, siempre voy al mismo punto en todas mis argumentaciones: NADIE ES SUPERIOR NI INFERIOR A NADIE.