Este blog está dedicado básicamente a temática política y social, para lo que suelo colgar artículos de opinón de lectores que han aparecido en periódicos y que se ajustan a mi línea de pensamiento. Aparte de esto, también cuelgo fragmentos literarios, letras de canciones que me gustan, etc.
Artículo escrito por Sebastià Alzadora en el periódico Avui, día 8 de julio de 2009:
“Si no estuviera, nos lo tendríamos que haber hecho construir con bastoncillos y un cordel. Hace un par de días, José María Aznar, de oficio expresidente de la España Grande, volvió a emerger de las profundidades abismales para transmitirnos un nuevo mensaje de buena voluntad. El hombre del bigote evanescente se dignó a referirse a la nueva ley de educación de Cataluña (LEC para los amigos) y afirmó que se trata de una normativa (…) “hija del fanatismo y del sectarismo”, y añadió que “agrede los derechos fundamentales de las familias y nos empobrece como sociedad, empezando por los que la sufren”. También afirmó que el propósito de la nueva ley no es otro que “erradicar la enseñanza del español en la escuela” y, por si no había quedado suficientemente clara su opinión sobre la cuestión, aún arguyó que “no nos encontramos ante un problema lingüístico, sino ante un problema de violación de los derechos de las personas. Nos encontramos ante un enorme error, que sobre todo pagarán muy caro los niños catalanes”. Eso del sectarismo y del fanatismo, por si no se había entendido, iba por los partidos catalanes que han hecho posible la aprobación de la ley (PSC, ERC y CiU). Los de los derechos violados, querido lector, somos usted y yo, y sobre todo esos niños condenados a la hecatombe escolar sin piedad ni misericordia. Bien, en todo caso, se le tiene que agradecer al señor Aznar la claridad expositiva y, sobre todo, que acabe de decir aquello que a sus entusiastas camaradas de la prensa se les había quedado en la cabeza (…). En efecto, los periódicos adictos a la España eterna y ultramontana se habían limitado a denunciar que la LEC consumaba la secesión lingüística, o que alejaba Cataluña de España. Aznar habla directamente de violaciones de derechos de las personas, y de niños que mearán sangre. Siempre es un consuelo oír decir las cosas claras. Aquí, de mientras, pensábamos que la LEC nacía para dar respuesta a los numerosos problemas que padece el sistema educativo catalán, y nos parecía bien que los tres partidos con más representación parlamentaria, tanto en el Gobierno como en la oposición, hubieran sido capaces de ponerse de acuerdo. Deben de ser los efectos del fanatismo, que nos ha cegado.”
“―¡Estoy tan harta de los jóvenes de hoy en día! ―exclamó, golpeando sin cesar las teclas―. ¡Pobres pusilánimes, incapaces de dar un solo paso fuera de las cancelas de papá, ni de acercarse siquiera a éstas sin el permiso y la protección de mamá! ¡Son unos seres tan dedicados a los cuidados de sus bonitas caras, sus blancas manos y sus menudos pies, como si un hombre tuviera algo que ver con la belleza! Como si la belleza no fuera la prerrogativa de las mujeres, ¡su esclavitud y su patrimonio! Reconozco que una mujer fea es una mancha en el hermoso rostro de la creación, pero en lo que atañe a los caballeros, que se preocupen de poseer simplemente fuerza y valentía. Que su lema sea: cazar y luchar. Lo demás no vale un comino. Éste sería mi lema si fuera hombre.”
Nunca lo había pensado, pero al parecer, la situación actual la predijo Marx 150 años atrás. Sí, sí, increíble pero cierto… Al menos, así lo dice Jostein Gaarder en El mundo de Sofía:
“―Hemos dicho que el capitalista tiene un gran excedente, y utiliza parte del mismo para modernizar la empresa. Pero también se lo gasta en clases de violín. Además, tiene que pagar los costes cada vez más caros de su mujer.
―Sin duda alguna.
―Compra maquinaria nueva, y necesita menos obreros.. Lo hace para aumentar el poder competitivo.
―Lo entiendo.
―Pero él no es el único que piensa así, lo que significa que el sistema de producción es en conjunto cada vez más eficaz. Las fábricas son cada vez más grandes, y se concentran cada vez en menos manos. ¿Qué sucede entonces, Sofía?
―Pues…
―Que se necesitan cada vez menos obreros, lo que significa que cada vez hay más gente en el paro. Por lo tanto, cada vez hay más problemas sociales. Estas crisis son un síntoma de que el capitalismo se acerca a su autodestrucción. Pero el capitalismo también tiene otros elementos autodestructivos. Cuando se sacan ganancias de los medios de comunicación sin que se consiga un excedente suficientemente elevado para mantener la producción a precios competitivos…
―¿Sí?
―¿Qué hace el capitalista, entonces? ¿Me lo puedes decir?
―No, creo que no puedo.
―Imagina que eres la directora de una fábrica. Tienes problemas económicos. No puedes comprar las materias primeras para la producción. Estás a punto de arruinarte. Mi pregunta ahora es: ¿qué puedes hacer para ahorrar?
―¿Bajar los salarios, quizás?
―¡Muy lista! Sí, realmente, esto es lo más inteligente que podrías hacer. Pero si todos los capitalistas fueran tan listos como tú (y, de hecho, lo son), los obreros serían tan pobres que no podrían comprar nada. Decimos que baja el poder adquisitivo. Y entramos en un círculo vicioso. “A la propiedad privada le ha llegado la hora”, diría Marx. Nos hallamos a las puertas de una revolución.
―Lo entiendo.
―Dicho de otra forma: el proletariado se subleva y pasa a ser el propietario de los medios de producción.”
Sólo un comentario al respecto: ¡qué lástima que Marx sólo acertara con la primera parte, y no con las consecuencias! ¿Por qué, ante la crisis que estamos viviendo, todo el mundo se queja y nadie se enfrenta a los verdaderos causantes de la misma?
Igual que saqué el apartado de “Escenas románticas literarias”, ahora saco éste nuevo, titulado “El machismo en la literatura”. Colgaré fragmentos literarios que ilustran el machismo que ha existido a lo largo o que existe todavía en muchos países, porque la igualdad de las mujeres con los hombres, al igual que la de todas las clases sociales y las etnias, debería ser uno de los máximos objetivos de la humanidad.
“Sacó un burca de color azul celesta del saco. Los metros de tela con pliegues le iban hasta las rodillas cuando la levantó. Le mostró el burca y la miró.
―Tengo clientes, Mariam, hombres, que traen a sus esposas a la tienda, y ellas van descubiertas, me hablan directamente, y me miran a los ojos sin pudor. Van maquilladas y llevan faldas hasta las rodillas. A veces incluso ponen sus pies delante de mí, sí, sí, me los ponen delante para que se los mida, y sus maridos se quedan allá mirando. Lo permiten. ¡No les molesta que un desconocido toque los pies descalzos de sus esposas! Creen que son más modernos así, que son intelectuales, por la educación que han tenido, supongo. No se dan cuenta de que así está mancillando su nang y su namoos, su honor y su orgullo.
Movió la cabeza.
―La mayoría viven en las partes ricas de Kabul. Ya te llevaré allí y los verás. Pero también están aquí, Mariam, en este mismo barrio, estos blandengues. Hay un profesor que vive en esta calle, Hakim se llama, y todo el día veo a su esposa Fariba por la calle, sola, con nada más en la cabeza que una bufanda. Me da vergüenza, francamente, ver un hombre que ha perdido el control de su esposa.
Miró fijamente a Mariam con ojos severos.
―Pero yo soy otro tipo de hombre, Mariam. De donde vengo, una sola mirada, una palabra impropia, y allí hay sangre. De allí donde vengo, la cara de una mujer es sólo asunto de su marido. Quiero que lo recuerdes. ¿Lo has entendido?”
Carta enviada por Santi Mora, de Barcelona, publicada en el periódico Avui, el día 22 de junio de 2009:
“Aquí, en España, hey gente reticente y contraria a hacer una revisión de los hechos históricos junto con sus muertos para recobrar el verdadero sentido de aquello que nos ha pasado y podernos construir un futuro con unos fundamentos sólidos basados en la reflexión profunda de nuestros males o errores. Por eso hay que mirarlos cara a cara sin rehuirlos, ya que negar nuestra historia implicaría negarnos como país, además de cegarnos, de no poder soportar el vernos tal y como somos, principio de madurez y de toda acción franca. Y nosotros no hemos hecho el trabajo prometeico de sacar a la luz las oscuridades de una guerra civil en la que el terror y la muerte infligían un golpe duro a la vida en todos los sentidos. Aquí parece que escogimos el camino de la mortificación, de hacer de España un inmenso campo de concentración, y un laboratorio de pruebas donde se preparó la Segunda Guerra Mundial. Aquí el fascismo y el comunismo se encontraron en un mismo especio e hicieron pruebas de fuerza. Dos elementos que, aunque no eran únicos, constituían un campo de energías y de fuerzas donde las acciones y las reacciones configuraron un mundo nuevo donde no sólo se ponía a prueba la resistencia de las mentalidades, sino que una mentalidad negaba, anulaba y suprimía la otra. El resultado fue una carnicería. Tenemos que aprender de Europa (…). Sólo con este trabajo ha sido posible la reconciliación de los europeos.”
Gracias, Amy, por concedernos esta entrevista y contestar todas las preguntas que te han realizado las chicas del foro.
1 ¿Los sueños se hacen realidad? ¿Cuánto tiempo llevas escribiendo novelas románticas y cuánto ha pasado desde que comenzaste a escribir hasta ahora que has ganado el premio Terciopelo?
Aún no lo he ganado, y no sé si lo voy a hacer, jejeje. Eso ya lo decidirán las circunstancias y los jueces del premio. Llevo escribiendo novelas románticas (de hecho la única novela romántica que tengo terminada) desde los 16 años, y mira, han pasado dos años entre que empecé a escribirla y que la presenté a la editorial Terciopelo.
2. Cuando escribías para el foro, ¿te servían nuestras opiniones, y nuestros gustos a la hora de hacer la novela? ¿Has rectificado alguna novela cuando ya la tenías escrita, al tener en cuenta nuestras opiniones?
No, yo no escribo novelas para foros, las escribo para mí, porque a mí me gusta. De hecho, si no fuera porque no tengo dinero ni medios para hacerlo, yo misma publicaría mi novela y la presentaría a las librerías. Ante todo, una novela no es del público, es del autor, y si a alguien no le gusta algún giro del argumento, peor para él. La novela es una creación del autor, y los acontecimientos en la misma tienen que surgir de él, no del público.
3. ¿De qué va la novela? ¿Es histórica? ¿Por qué debo comprar tu novela?
La novela va de una muchacha, Lisette, que, siendo bastante pequeña, escapa del castillo de sus padres con su mejor amigo, y del camino que sigue a partir de ahí hasta conocer el amor verdadero. De ahí el título y la referencia a una “odisea”. No es histórica, pero sí es de época.
El libro no lo tienes que comprar, por supuesto. Que lo compre quien quiera, para regalarlo o para leerlo. A mí personalmente me gusta mi novela, pero comprendo que a no todo el mundo le suceda lo mismo.
4 ¿Cuáles son las autoras qué más te han influido?¿Por qué una novela histórica?
Mis autoras favoritas son las hermanas Brontë, Danielle Steel, Isabel Allende y Caridad Bravo Adams. Claro que siempre puedo descubrir más autores que me influyan, pero por ahora, éstas son las principales. Y repito, mi novela no es histórica, es sólo de época. La diferencia es esencial: no hay en ella acontecimientos históricos de ningún tipo, y todos los personajes son ficticios, que no reales.
5 ¿Cuesta mucho que te publique una editorial por el hecho de ser escritora española? Tu próxima novela ¿piensas escribir en la misma época o piensas cambiar?
La editorial Terciopelo organizó una convocatoria, y yo me presenté. Luego, que los jueces de la misma lean mi novela y dictaminen si la deben publicar o no. Supongo que mis posibilidades son mínimas, pero… confío en el destino y no pierdo las esperanzas.
Mi próxima novela ya la estoy escribiendo. También está ambientada en Francia, pero el ambiente es muy diferente del de La Odisea del Amor. La acción de la novela sucede en París, durante el siglo XVIII y principios del XIX, o sea que incluye los acontecimientos de la Revolución Francesa.
6 ¿Por qué es tan crítica consigo misma y le da tantas y tantas vueltas a sus novelas hasta que las enseña al mundo?
Y también que aproveche la ocasión para hablarnos de su autora favorita: Danielle Steel
Es muy importante ser crítica con una misma. No pretendo alcanzar la perfección, ni mucho menos, pero sí hacer mi novela lo mejor posible. No sigo consejos de aficionados, porque la novela es mía y las ideas referentes a la misma deben serlo también, pero, una vez terminada de escribir, la releo, para rectificar las faltas de coherencia o lo que no me acaba de gustar. Es habitual, cuando escribes una novela larga, que se te cuele algo que carece de coherencia o de sentido, por haber olvidado algún hecho anterior importante en la misma o por haber dado un giro que no me esperaba.
Sobre Danielle Steel, tengo poco que decir. Me gusta porque escribe de forma sencilla, nada complicada, y sin embargo, sus historias son maravillosas. Transmiten sentimiento y no caen en los típicos tópicos de protagonista femenina tonta y cursi o protagonista masculino héroe musculado, fuerte y con dificultad para expresar sus emociones. No sé, sobre todo, supongo que son las historias sencillas a la vez que bonitas.
7 ¿Ya tienes en mente otra historia?
Cuando tú eres la lectora ¿prefieres histórica o moderna?
Sí, ya he dicho, estoy escribiendo una novela ambientada en la Francia del siglo XVIII. Y también estoy empezando a crear otra, simultáneamente, ambientada en la Rusia de los zares. Sobre las historias, poco puedo desvelar.
Y como lectora, prefiero histórica. Pienso que las otras épocas, al sernos desconocidas, son fuente de mayor inspiración. Me imagino los salones, los castillos, los vestidos de las mujeres… para mí, la cotideanedad o el día de hoy son demasiado aburridos para ambientar una historia de amor en ellos, aunque nada es descartable.
8 ¿En qué se inspira para escribir sus magníficas escenas hot?
¿Piensas escribir algo ambientado en España?
No escribo escenas hot. No es algo que a mí me guste escribir. Yo soy autora de novela romántica, no erótica. Sí es verdad que puedo incluir alguna escena de sexo, pero muy, muy sutil y sumamente romántico. De sexo sin amor hablo muy poco. Pienso que la cuestión es escribir sobre amor, y no sobre sexo.
Sobre lo de novelas inspiradas en España, tengo una en mente (sí, tengo varias en mente a la vez, jejeje), una ambientada en la guerra civil española, con una chica que sufre sus consecuencias. Pero no diré nada más sobre el asunto hasta que esa novela no esté escrita o por publicar, para lo que todavía falta tiempo.
9 ¿Qué caracteriza a los personajes de tu novela?
Suelo crear a los personajes femeninos siguiendo mi ideal de cómo deberían ser, o como deberíamos ser en general las mujeres, vaya. Las hago sensibles, románticas, pero también valientes. Para hacer niñas tontas, mejor no las hago. La cuestión está en que tengan un poco de carácter para darle jugo a la historia.
Y por lo que se refiere a los protagonistas masculinos, supongo que son mi ideal de hombre, jeje. No, en serio, los hago románticos y sensibles también, capaces de arriesgarlo todo por amor. Muy típico, vaya, yo misma lo reconozco, pero no podría hacerlos diferentes.
9 ¿Creaste primero los protagonistas y en torno a ellas el argumento o del argumento nacieron los protagonistas? ¿Tenías claro lo que querías escribir o simplemente empezaste con una ligera idea y todo fue surgiendo? ¿Qué es lo que más satisfacción te ha reportado durante la escritura de la novela?
Buff… Supongo que primero creo la historia, y de ahí salen los protagonistas. Y mis historias suelen empezar con una idea muy simple, que luego voy ampliando hasta convertir en la novela completa. Pero, aviso, la mayoría de cosas que suceden en mis novelas, no están decididas desde el principio. Ésa es la forma de sorprenderme a mí igual que podría sorprender al lector. Una forma de leer mi propia novela, vaya.
¿Lo que más satisfacción me ha reportado? Si te digo que me emociono cuando los protagonistas se confiesan su amor y se entregan el uno al otro, ¿me creerías? Puede parecer muy cursi, pero eso es para mí lo mejor de escribir una novela romántica: las emociones que transmite.
10 ¿Qué fue lo primero que pensaste y en quien cuando te enteraste de que habías ganado el premio?
Aún no lo he ganado, pero sería una grata satisfacción si lo hiciera.
11 ¿Van a modificar algo de tu obra?
En caso de que mi novela resultara ganadora, me disgustaría que le hicieran cambios, porque mi novela es tal y como yo la he creado, no tal y como la editorial quiere venderla. Es una lástima que el arte esté hoy en día en manos de las empresas, cuando en realidad es algo íntimo, y propio únicamente de los autores. Podría aceptar algún retoque, pero nada más. Hay acontecimientos de la novela que pueden parecer nimios pero que para mí son sumamente importantes.
12 ¿Dónde y cómo te viene la inspiración? Por ejemplo ¿Necesitas ponerte delante del ordenador y te va saliendo la historia, o que estas haciendo cuando te viene la inspiración?
No, a lo mejor estoy un día en el tren y me surge la inspiración. Es algo imprevisible y me va por temporadas. Hay épocas, como la actual, en las que no estoy nada inspirada, y otras en las que no estoy nada concentrada por estar todo el día pensando en lo próximo que sucederá en la novela. Pero no, la inspiración nunca surge a base de ponerme delante de la pantalla, no.
13 ¿Qué es lo más difícil para ti: el principio, cómo empezarlo, o como terminar la historia de forma que todo encaje?
¿Por qué te has decidido a escribir literatura romántica? ¿Has escrito algo en otros géneros?
Para mí lo más difícil es el final. De hecho, voy a decirte algo, que sí, es contradictorio con lo que decía anteriormente sobre el poder de creación del autor. Mira, cuando estaba terminando de escribir mi primera novela, La Odisea del Amor (la que presenté a la convocatoria de Terciopelo), escribí en un foro de telenovelas que suelo frecuentar si preferían finales felices e idealistas o desdichados y realistas, y todos me dijeron que, aunque pareciera muy típico, preferían los finales felices. Pensé que los consumidores de telenovelas tenían mucho en común con los de novela romántica, así que seguí el consejo, e hice que la novela terminara bien. De hecho, yo misma estaba dudando, porque yo también me habría decepcionado si hubiera hecho que los dos personajes principales murieran, como tenía planeado.
¿Por qué novela romántica? Es mi género favorito. Todo el mundo habla de amor, por lo que yo no entiendo por qué los críticos le dan tanto la espalda a este género. A mí lo único que me inspira es este género y este tema. Por ahora, no podría escribir otro género.
14 ¿Te van a publicar con tu nombre o con pseudónimo, como parece que siempre hacen?, ¿Varía mucho la novela a la que escribiste en un principio?, ¿te han hecho poner o quitar escenas, páginas?, ¿has sido tú la correctora (si es que has corregido algo)?
Como ya he dicho antes, aceptaré las correcciones, pero sólo las mínimas. Nada de transformar la novela que yo había escrito en un principio en una nueva. Mi creación es mía.
Y con respeto a lo del pseudónimo, sí, yo prefiero que me publiquen con un nombre falso, porque soy muy tímida y no quiero que mi nombre real salga a la luz, jeje.
15- Yo quisiera saber si estabas pensando en alguien en particular cuando has escrito sobre los protagonistas, él y ella. No sé si me explico, si te has inspirado en una hermana, en algún compañero de trabajo, en una vecina...
Nada que ver. Las imágenes de los personajes las tengo en mi mente, pero no me he inspirado en nadie en particular. Tal vez he cogido rasgos de varios personajes del mundo de los famosos, pero no me he basado en nadie en especial. El caso es que los visualizo y no me recuerdan a nadie en concreto.
16 ¿Has sido autodidacta o has hecho algún cursillo o carrera para aprender a escribir tus novelas?
No. Pero que no lo haya hecho no significa que no lo haga. Puede que publiquen mi novela, pero eso no significa que ya sea una autora profesional. Por eso es que quiero seguir formándome y perfeccionarme, y estoy pensando en apuntarme a algún cursillo que me ayude a mejorar mi escritura.
17 ¿Lo primero que escribiste fue una novela extensa? ¿O por el contrario comenzaste con relatos cortos? ¿Cuándo te diste cuenta de que tu verdadera vocación era esta y comenzaste a escribir?
Escribo desde muy pequeña, y entonces, ya con los cuentos que hacía, me decían que redactaba muy bien. Modestia aparte, lo siento. El caso es que siempre he querido ser escritora y esta idea se ha ido moldeando en mi cabeza hasta llegar a la conclusión de que quería ser autora de novela romántica. Esto fue cuando tenía trece años, que fue cuando empecé a escribir foronovelas. Luego, a los 16 empecé con las novelas románticas… y hasta hoy.
18. Al parecer tendrás que realizar la promoción del libro, supongo que te
harán fotos y entrevistas. ¿Has pensado en ello, como crees que vas afrontar ese mundo?
Me da horror, pero lo voy a enfrentar, porque es el precio que hay que pagar por publicar una novela. Pero como para mí esto es tan gratificante, no tiene precio y me enfrentaré a los medios de comunicación. Tendré que aprender a hablar en público y delante de las cámaras, pero si no era ahora, otro día tendría que ser, ¿no?
Carta enviada por un tal F.M., de Llavaneres, al periódico Avui, publicada en el mismo el día 5 de junio de 2009:
“A propósito del escándalo que ha causado el hecho de que la Comunidad Europea (con presiones de la Generalitat Valenciana incluidas) hiciera una versión del mensaje institucional para incentivar el voto en la variante valenciana del catalán (la hablada, porque la escrita es exactamente igual), quizás sería mejor que todos le pusiéramos un poco de entendimiento y le diéramos la vuelta: cualquier variante o dialecto del catalán nos debe parecer correcto; es más, ¿a qué se debe el pensar que la más correcta es la que se expresa en el estándar “barcelonino”? Deberíamos hacer una manifestación pública porque tanto derecho tiene una variante como la otra y, por lo tanto, no sólo sería conveniente, sino recomendable, que los de la Generalitat de Cataluña aceptáramos que la Comunidad Europea hiciera una única versión catalana: en la variedad valenciana. Y cuando haga falta, en la mallorquina, pero una única versión. Si la unidad de la lengua es un hecho, y lo es, tenemos que aceptar que la variedad valenciana pueda ser también de referencia.”